Álvaro Delgado-Gal

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de diciembre de 2007. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

La moral, en su acepción más simple, se compone de una serie de preceptos que el hombre virtuoso invoca en las disyuntivas de la vida práctica. Pero la vida práctica es complicada, y no siempre está claro si conviene abrazar A o B. En ‘Types of Intuition’ (London Review of Books, 3 de junio de 2021), el filósofo Thomas Nagel relata un lance en que se vio envuelto su colega Stuart Hampshire tras el desembarco de los aliados en Normandía. Conviene representarse la escena con cierta precisión. Hampshire, adscrito al servicio de inteligencia británico, debía extraer información de un colaboracionista, dueño de noticias importantes para el curso de la guerra.…  Seguir leyendo »

Me enteré del lance un poco a la buena de Dios. Primero, por la radio, luego viendo unos vídeos en el ordenador, por fin a través de varios correos electrónicos. Empiezo por la radio. Hacia las siete de la mañana del 28 de mayo me llegó, mientras me cepillaba los dientes, la voz levemente nasal de Iván Redondo, quien había comparecido ante una comisión del Congreso el día anterior. ¿Qué decía Redondo? Que él estaba dispuesto a tirarse por el barranco. Por Sánchez, haría lo que fuere, hasta romperse la crisma. He estudiado un poco la retórica del asesor de Sánchez, desplegada en una larga serie de blogs accesibles por internet.…  Seguir leyendo »

La tiranía del mérito

Michael Sandel, uno de los exponentes de la causa comunitarista en Estados Unidos, acaba de publicar un libro, ‘La tiranía del mérito’, en que arremete contra el egoísmo de los ricos y los valores vigentes dentro de la sociedad americana. Su requisitoria se abre con un relato sobre las argucias que gastan los pudientes para introducir a su prole en las universidades de élite: Harvard, Princeton, Yale y otras por el estilo. Ese será el nicho, el ecosistema, en que los jóvenes cachorros forjen las amistades y alianzas que más tarde les propulsarán hacia el dinero y el éxito social. El libro de Sandel es edificante y reiterativo, y, haciendo balance, manifiestamente mejorable.…  Seguir leyendo »

Los griegos clásicos designaban con la voz ‘idiotés’ al hombre que, volcado en sus propios asuntos, vive de espaldas a la vida pública. A través del latín, y con variaciones flexivas mínimas, españoles, franceses, ingleses o alemanes adoptarían el término para calificar al simplemente tonto o carente de luces. Se verificó, en fin, una contaminación plural de las hablas vulgares por un concepto que en origen había abrigado un contenido sociopolítico. Hace cuarenta y cinco años pelados el historiador de la economía Carlo M. Cipolla decidió invertir, como dicen los de su gremio, el flujo importación/exportación: introdujo en un término de uso corriente, ‘estúpido’, una dimensión teórica.…  Seguir leyendo »

Ecología del intelectual

Seguro que a usted le ha ocurrido alguna vez. Tras una conversación sobre política o moral en la que no se ha llegado a conclusión alguna, su interlocutor dirige los ojos a lo alto y se pregunta, entre implorante y perplejo: «¿Dónde están los intelectuales?». Primero de meterme en harina, adelanto una respuesta. Los intelectuales no están en ningún sitio. En ninguno. Pero no porque no haya intelectuales, al menos en potencia, sino porque no hay sitios. Sitios, quiero decir, en los que puedan estar. Vayamos por partes.

El término «intelectual» ingresó en el vocabulario cultural y sociológico en 1898, con ocasión del affaire Dreyfus en Francia.…  Seguir leyendo »

La derrota de Trump ha producido en muchos europeos, y aparentemente en todos los españoles que se expresan en los medios, una mezcla de alivio y frustración. Alivio, porque se ha entendido que Trump era nefasto. Frustración, por lo apretado del resultado. El 41 por ciento de los encuestados a pie de urna afirmó que la gestión de la pandemia había sido determinante en su voto, de donde se colige que los errores cometidos por Trump para atajar al virus son los que verdaderamente han dado a Biden la victoria. ¿Cómo explicarse que el pueblo americano no se haya pronunciado con más contundencia contra un señor inequívocamente impresentable?…  Seguir leyendo »

Precipitaciones catalíticas

El agua oxigenada tiende a descomponerse en agua convencional y oxígeno. Pero cuando se añade yoduro, la descomposición se acelera y adquiere dimensiones catastróficas. A eso se le llama catálisis, y a la sustancia precipitante, catalizador. La democracia española ha venido sufriendo, de un tiempo a esta parte, sucesivas crisis catalíticas, una tras otra. La penúltima a gran escala corresponde al intento de secesión de octubre de 2017. Hasta ese momento, abundaban las señales de que la evolución del Estado autonómico estaba siendo mala. El enfrentamiento entre PP y PSOE, y la consiguiente necesidad de completar mayorías apoyándose en partidos desafectos a la unidad de España, había provocado, en Cataluña y el País Vasco, una inhibición constitucional enormemente peligrosa.…  Seguir leyendo »

Cien años después de muerto, Galdós se ha personado entre nosotros con estrépito. Merecidísimo, por cierto: «Fortunata y Jacinta», «La de Bringas» o las novelas de Torquemada figuran entre lo mejor que ha producido la literatura española durante siglos. Al tiempo me ha parecido detectar, detrás del homenaje y los actos de recordación, una voluntad quizá inconsciente de desagravio. ¿Raro? No. Hasta hace poco no era aún de buen tono, resultaba incluso extemporáneo, confesar que se leía a Galdós. La necrológica de Ortega, publicada en «El Sol» el 5 de enero de 1920, es elogiosa, aunque, a la vez, ligeramente condescendiente.…  Seguir leyendo »

Allá por el mes de junio, en ese periodo epiceno y sin dibujar que se extiende desde el fin de la primavera hasta los rigores de la canícula, una amiga, profesora de filosofía en la universidad, me contó una historia que yo les referiré a mi vez, cambiando solo, ¡cómo no!, los nombres propios. El hecho duró menos de dos minutos. Conviene que el lector, imaginándose detrás de la profesora, enfoque la escena con una cámara virtual. Se abre la puerta del despacho y entra un alumno que hasta entonces ha respondido al nombre de «Adrián». «Cristina», dice el alumno, «a partir de ahora, por favor, llámame Adriana».…  Seguir leyendo »

Los libros se mueven, o, mejor, nos movemos nosotros. Y entonces el texto cambia, por mucho que las palabras que en él hay escritas sigan siendo las de siempre. Esto, justamente, es lo que me ha ocurrido con Rousseau, a quien sigo leyendo con curiosidad… y creciente desacuerdo. Un hecho sobre todos los demás me desvía del ginebrino: su aborrecimiento de la complejidad social. Se transluce este encono en el uso oximorónico que hace Rousseau de un neologismo, «perfectibilité», inventado por él mismo mientras componía el Discurso sobre el origen y fundamento de la desigualdad. Para Rousseau, la perfectibilidad es un azote, un baldón de la especie humana: cuanto más desarrollado el hombre, cuanto más inteligente, más insidiosas las vías por las que un individuo someterá o sojuzgará a otro individuo.…  Seguir leyendo »

Atiendan a lo siguiente: «Cuando el borde de una falda sube unos centímetros por encima de la rodilla, sea cual fuere el punto del globo en que esto ocurra, a menos de treinta metros hay siempre un siciliano, al menos uno, mirando». La frase procede de «A ciascuno il suo», una novela de Leonardo Sciascia. Uno de los encantos de Sciascia reside, como se ve aquí, en el uso sapientísimo del hipérbaton: el pensamiento permanece en estado de suspensión, intimando y no diciendo, hasta que la palabra final provoca el equivalente a una precipitación química. En esto, Sciascia recuerda a Benedetto Croce, el mejor estilista, según Gramsci, que puede alegar el idioma italiano en el siglo XX.…  Seguir leyendo »

Suicidarse sin quererlo

¿Se está suicidando la democracia española? No, si por suicidio se entiende la cesación repentina de la vida, obrada por propia mano. Sí, en la segunda acepción del DRAE: «Acción o conducta que perjudica o puede perjudicar muy gravemente a quien la realiza». En este sentido atenuado, nuestra democracia se está suicidando: el comportamiento de los partidos y el bloqueo político amenazan con provocar un deterioro quizá irreversible de las instituciones. Permítanme, a continuación, un breve excurso por la gramática. No solemos decir que alguien se suicida contra su voluntad, sino que «se mata» por accidente. Tal ocurre con el que estampa su coche contra un árbol, o ingiere un matarratas confundiéndolo con un tónico para la garganta.…  Seguir leyendo »

El publicitario en la sombra

Ciertos individuos son importantes por sus prendas, otros por su origen y otros por sus coordenadas. Iván Redondo entra en la tercera categoría, sin que ello lo excluya por fuerza de las dos anteriores. A su cargo de jefe de Gabinete añade, según quedó manifiesto al constituirse el último Gobierno, poderes extraordinarios, tanto más intimidantes cuanto que nadie comprende muy bien en qué consisten. Pero ahí acaba todo: la eminencia gris de La Moncloa lo es en el sentido literal, casi radical, de la palabra. Así estaban las cosas, entiéndanme, en ningún sitio en particular, cuando me enteré por un amigo de que Redondo apadrina un blog en el que, día a día, va desgranando su visión de la actualidad.…  Seguir leyendo »

El momento sans-culotte

Para las inteligencias expeditivas el mundo político se divide en dos mitades, una inmaculada y la otra del color de las calderas de Pedro Botero. Encontramos buena muestra de ello en «Spanish Revolution», un vídeo que últimamente ha incendiado las redes y en el que se resume la pandemia aplicando una fórmula simple: la derecha eterna, la derecha condenada a ser derecha, es culpable. Así de claro. Amancio Ortega, por mucho que haya arrimado el hombro para ayudar a sus conciudadanos, es culpable. Ni una palabra sobre las torpezas del Gobierno, en algunos casos muy notables. Solo han obrado mal los que por esencia e instinto llevan la prevaricación en las entrañas.…  Seguir leyendo »

La caja de Pandora

No, seguramente no lo han olvidado aún. A mediados de febrero, en una intervención en el Parlament, la alcaldesa de Vich recomendó a sus afines que no empleasen el castellano si por ventura se tropezaban con un tipo que «no parece catalán». ¿Cómo da muestras de ser catalán o no catalán el que todavía no ha tenido ocasión de pronunciar una sola palabra? Misterio. Dejémoslo estar, y centrémonos en consideraciones más al alcance de quienes no poseemos el instinto racial. El lance de la alcaldesa despertó en mí una sensación familiar, lo que se conoce como un «déjà-vu». De pronto, se hizo la luz.…  Seguir leyendo »

Hacia 1923, gran parte de Italia se había hecho fascista. Giovanni Gentile, Pirandello o Ungaretti aplaudían el régimen naciente o colaboraban con él. Nicola Bombacci, el hombre de Lenin en Italia, iniciaba una aproximación. El éxito político de Mussolini fue repentino y ferozmente rápido. Después un revolcón humillante en los comicios de 1919, lograría recuperar el equilibrio lanzando a sus matones contra un partido socialista al que le había dado la ventolera de fingirse bolchevique. En el 22 tuvo lugar la marcha sobre Roma, seguida de una ganga fenomenal para quien la había convocado: la presidencia del Consejo. En el 25 fue sojuzgado el parlamento.…  Seguir leyendo »

El estado autonómico: paciencia y barajar

La gran crisis catalana ha tenido sobre la nación dos efectos, manifiesto el primero y menos visible y tal vez más importante el segundo. No es cuestión baladí, desde luego, que la mitad de la clase política se haya amotinado en una de las regiones más pobladas de España y la cuarta en renta per cápita. Sin embargo, hay más, mucho más. El espasmo secesionista catalán ha conmovido la creencia de que el Estado autonómico había adquirido su hechura definitiva, punto arriba, punto abajo. Esta idea encerraba un aspecto moral y otro ejecutivo: se entendía que los poderes locales proclives al nacionalismo estaban siendo capaces de conciliar su sesgo ideológico con una lealtad suficiente al país en su conjunto, y que no entrañaba riesgos grandes darle hilo a la cometa.…  Seguir leyendo »

Félix Ovejero y yo somos amigos desde hace tiempo, por mucho que tendamos a pensar lo contrario sobre un número considerable de asuntos. Mejor todavía: somos amigos precisamente por eso, no a pesar de eso. Allegarse a otro porque opina lo mismo que uno, es un acto de militancia. Estimarlo a despecho de que las ideas no concuerden, señala un fervor personal. Bref, discrepo frecuentemente de mi amigo Félix, y, en particular, no coincido con las tesis que ha expuesto en un artículo de «El País» del 28 de octubre («¿Solo nos queda el Estado de Bienestar?»). Según Félix, la izquierda ha reinterpretado el Estado Benefactor, obra de bricolaje histórico y hasta cierto punto del azar, como un diseño inspirado por la razón política.…  Seguir leyendo »

El Partido Socialista ha dado a conocer, el sábado 6 de julio, sus ideas para enquiciar el territorio dentro de lo que denomina «Una estructura federal del Estado». El documento, hecho público en Granada, comprende treinta y seis puntos y no depara grandes novedades, lo que, en sí mismo, no tiene por qué ser malo. Que se delimiten con precisión las competencias del Estado central y las de las CC.AA. es algo que se viene necesitando desde hace mucho tiempo. Que el Senado, una pieza hasta ahora inútil en la gobernación del país, se mude en Cámara Territorial no debería espantar a nadie.…  Seguir leyendo »

¿ DÓNDE están los intelectuales? La cuestión es nueva, novísima, tanto, que a nadie se le habría ocurrido formularla hace cuatro o cinco años. Se daba al intelectual por difunto, y aquí paz, y después gloria. Pero ha venido luego la crisis económica, y con ella, la institucional, y las dos, al superponerse, han generado una especie de malestar, un desasosiego. Se pide que alguien lea las entrañas del ave y explique hacia dónde debe tirar la sociedad. Descartados los curas de almas, que están más en las cosas de allá que en las de acá, se piensa en los intelectuales.…  Seguir leyendo »