Álvaro Delgado-Gal

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Julio de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Atiendan a lo siguiente: «Cuando el borde de una falda sube unos centímetros por encima de la rodilla, sea cual fuere el punto del globo en que esto ocurra, a menos de treinta metros hay siempre un siciliano, al menos uno, mirando». La frase procede de «A ciascuno il suo», una novela de Leonardo Sciascia. Uno de los encantos de Sciascia reside, como se ve aquí, en el uso sapientísimo del hipérbaton: el pensamiento permanece en estado de suspensión, intimando y no diciendo, hasta que la palabra final provoca el equivalente a una precipitación química. En esto, Sciascia recuerda a Benedetto Croce, el mejor estilista, según Gramsci, que puede alegar el idioma italiano en el siglo XX.…  Seguir leyendo »

Suicidarse sin quererlo

¿Se está suicidando la democracia española? No, si por suicidio se entiende la cesación repentina de la vida, obrada por propia mano. Sí, en la segunda acepción del DRAE: «Acción o conducta que perjudica o puede perjudicar muy gravemente a quien la realiza». En este sentido atenuado, nuestra democracia se está suicidando: el comportamiento de los partidos y el bloqueo político amenazan con provocar un deterioro quizá irreversible de las instituciones. Permítanme, a continuación, un breve excurso por la gramática. No solemos decir que alguien se suicida contra su voluntad, sino que «se mata» por accidente. Tal ocurre con el que estampa su coche contra un árbol, o ingiere un matarratas confundiéndolo con un tónico para la garganta.…  Seguir leyendo »

El publicitario en la sombra

Ciertos individuos son importantes por sus prendas, otros por su origen y otros por sus coordenadas. Iván Redondo entra en la tercera categoría, sin que ello lo excluya por fuerza de las dos anteriores. A su cargo de jefe de Gabinete añade, según quedó manifiesto al constituirse el último Gobierno, poderes extraordinarios, tanto más intimidantes cuanto que nadie comprende muy bien en qué consisten. Pero ahí acaba todo: la eminencia gris de La Moncloa lo es en el sentido literal, casi radical, de la palabra. Así estaban las cosas, entiéndanme, en ningún sitio en particular, cuando me enteré por un amigo de que Redondo apadrina un blog en el que, día a día, va desgranando su visión de la actualidad.…  Seguir leyendo »

El momento sans-culotte

Para las inteligencias expeditivas el mundo político se divide en dos mitades, una inmaculada y la otra del color de las calderas de Pedro Botero. Encontramos buena muestra de ello en «Spanish Revolution», un vídeo que últimamente ha incendiado las redes y en el que se resume la pandemia aplicando una fórmula simple: la derecha eterna, la derecha condenada a ser derecha, es culpable. Así de claro. Amancio Ortega, por mucho que haya arrimado el hombro para ayudar a sus conciudadanos, es culpable. Ni una palabra sobre las torpezas del Gobierno, en algunos casos muy notables. Solo han obrado mal los que por esencia e instinto llevan la prevaricación en las entrañas.…  Seguir leyendo »

La caja de Pandora

No, seguramente no lo han olvidado aún. A mediados de febrero, en una intervención en el Parlament, la alcaldesa de Vich recomendó a sus afines que no empleasen el castellano si por ventura se tropezaban con un tipo que «no parece catalán». ¿Cómo da muestras de ser catalán o no catalán el que todavía no ha tenido ocasión de pronunciar una sola palabra? Misterio. Dejémoslo estar, y centrémonos en consideraciones más al alcance de quienes no poseemos el instinto racial. El lance de la alcaldesa despertó en mí una sensación familiar, lo que se conoce como un «déjà-vu». De pronto, se hizo la luz.…  Seguir leyendo »

Hacia 1923, gran parte de Italia se había hecho fascista. Giovanni Gentile, Pirandello o Ungaretti aplaudían el régimen naciente o colaboraban con él. Nicola Bombacci, el hombre de Lenin en Italia, iniciaba una aproximación. El éxito político de Mussolini fue repentino y ferozmente rápido. Después un revolcón humillante en los comicios de 1919, lograría recuperar el equilibrio lanzando a sus matones contra un partido socialista al que le había dado la ventolera de fingirse bolchevique. En el 22 tuvo lugar la marcha sobre Roma, seguida de una ganga fenomenal para quien la había convocado: la presidencia del Consejo. En el 25 fue sojuzgado el parlamento.…  Seguir leyendo »

El estado autonómico paciencia y barajar

La gran crisis catalana ha tenido sobre la nación dos efectos, manifiesto el primero y menos visible y tal vez más importante el segundo. No es cuestión baladí, desde luego, que la mitad de la clase política se haya amotinado en una de las regiones más pobladas de España y la cuarta en renta per cápita. Sin embargo, hay más, mucho más. El espasmo secesionista catalán ha conmovido la creencia de que el Estado autonómico había adquirido su hechura definitiva, punto arriba, punto abajo. Esta idea encerraba un aspecto moral y otro ejecutivo: se entendía que los poderes locales proclives al nacionalismo estaban siendo capaces de conciliar su sesgo ideológico con una lealtad suficiente al país en su conjunto, y que no entrañaba riesgos grandes darle hilo a la cometa.…  Seguir leyendo »

Félix Ovejero y yo somos amigos desde hace tiempo, por mucho que tendamos a pensar lo contrario sobre un número considerable de asuntos. Mejor todavía: somos amigos precisamente por eso, no a pesar de eso. Allegarse a otro porque opina lo mismo que uno, es un acto de militancia. Estimarlo a despecho de que las ideas no concuerden, señala un fervor personal. Bref, discrepo frecuentemente de mi amigo Félix, y, en particular, no coincido con las tesis que ha expuesto en un artículo de «El País» del 28 de octubre («¿Solo nos queda el Estado de Bienestar?»). Según Félix, la izquierda ha reinterpretado el Estado Benefactor, obra de bricolaje histórico y hasta cierto punto del azar, como un diseño inspirado por la razón política.…  Seguir leyendo »

El Partido Socialista ha dado a conocer, el sábado 6 de julio, sus ideas para enquiciar el territorio dentro de lo que denomina «Una estructura federal del Estado». El documento, hecho público en Granada, comprende treinta y seis puntos y no depara grandes novedades, lo que, en sí mismo, no tiene por qué ser malo. Que se delimiten con precisión las competencias del Estado central y las de las CC.AA. es algo que se viene necesitando desde hace mucho tiempo. Que el Senado, una pieza hasta ahora inútil en la gobernación del país, se mude en Cámara Territorial no debería espantar a nadie.…  Seguir leyendo »

¿ DÓNDE están los intelectuales? La cuestión es nueva, novísima, tanto, que a nadie se le habría ocurrido formularla hace cuatro o cinco años. Se daba al intelectual por difunto, y aquí paz, y después gloria. Pero ha venido luego la crisis económica, y con ella, la institucional, y las dos, al superponerse, han generado una especie de malestar, un desasosiego. Se pide que alguien lea las entrañas del ave y explique hacia dónde debe tirar la sociedad. Descartados los curas de almas, que están más en las cosas de allá que en las de acá, se piensa en los intelectuales.…  Seguir leyendo »

A finales de febrero ocurrió un hecho cuyo importe no sabemos medir todavía: la conversión de Beppe Grillo, cómico de oficio, en la primera figura de la democracia italiana. En las elecciones a la Cámara Baja, y antes de contar los votos emitidos en el extranjero, Grillo aventajó a Bersani, a Berlusconi y a Monti, cuyos pobres resultados se interpretan como la resultante de dos vectores distintos: mal planteamiento de la campaña y enemiga casi ecuménica a la Europa que el imaginario popular identifica con la Merkel y la fiscalización alemana del euro. El hecho cuyo importe no sabemos medir todavía es portentoso, se mire como se mire.…  Seguir leyendo »

España atraviesa momentos de enorme tribulación. Un diario ha publicado la fotocopia, o la fotocopia de la fotocopia, de unos papeles en que aparecen especies y fealdades cuya confirmación apartaría de la vida pública a gran parte de la cúpula del PP. El episodio es equívoco, confuso, increíble en muchos sentidos. Consta que algunos pormenores sueltos son exactos: tal cual aludido ha dado un paso al frente y corroborado noticias que no eran secretas ni manchaban su buen nombre. ¿Hemos de deducir que los demás son culpables? Esto sería monstruoso: equivaldría a dar por buenos unos datos que no sabemos de dónde proceden, ni en qué proporción responden a la verdad.…  Seguir leyendo »

Acaba de vencer el centenario de Marcelino Menéndez Pelayo, tras una agitación académica poco proporcionada a lo mucho que el montañés ha significado en la cultura española. Hará cosa de un año, la universidad que lleva su nombre me invitó a participar en un ciclo, pero respondí que no. Aunque había leído en tiempos la «Historia de los heterodoxos españoles», no recordaba la obra con precisión y preferí no enfrentarme al reto de glosarla recorriendo el libro al trote o improvisando una opinión de circunstancias. Don Marcelino, sin embargo, estaba en mi agenda, por motivos que sería extemporáneo traer aquí a colación.…  Seguir leyendo »

La apuesta independentista de Mas, malhadada de momento, ha tenido sobre las mentes españolas el mismo efecto que un campo magnético fuerte sobre el cuadro de mandos de un avión en pleno vuelo. Las ruedas de todos los medidores se han puesto a girar a un tiempo, como en busca de un número, una cifra, mágicos. La idea es dar con una combinación que pueda contentar a los nacionalistas catalanes sin destruir el Estado de las Autonomías. Se han dicho cosas para todos los gustos, como veremos dentro de un instante. Se ha levantado, en fin, una polifonía de voces, o más justo sería decir, una cacofonía.…  Seguir leyendo »

Dentro de unas semanas Artur Mas convocará, por vía ordinaria, unas elecciones autonómicas que son mucho más que autonómicas. Constituyen, en realidad, la primera mitad de un referéndum cuyo desenlace en diferido podría ser la secesión de Cataluña. Estoy convencido de que una mayoría de los catalanes no desea la independencia, quiero decir, no la desea de verdad, con todas sus consecuencias y complicaciones. Pero el cuadrante noreste atraviesa muy mal momento, la gente anda mohína, y Mas, en un rapto de demagogia que no admite vuelta atrás, ha cifrado en la desagregación el remedio de todas las minusvalías que afligen a su tierra.…  Seguir leyendo »

EL reciente zipizape autonómico ha dividido al país a lo largo de dos ejes distintos. El primero es institucional: lo que quiere el Estado central no lo desean las administraciones periféricas, y viceversa. El segundo desacuerdo es político. Frente al Gobierno y el PP, reducido a una posición común después de algunas tensiones y triquitraques, se han alineado, como abiertos en compás, CiU y los socialistas andaluces. Las desavenencias no concluyen aquí. El rechazo andaluz a las medidas de rigor fiscal que pide Madrid también revela una fractura en el interior del PSOE. No quiero decir con esto que Rubalcaba y la Junta estén de uñas o cultiven estrategias económicas divergentes.…  Seguir leyendo »

La crisis y las circunstancias han colocado a Europa en situación de emergencia. O acude el naipe, o no acude, y entonces no se sabe lo que podría pasar, sin exclusión de las hipótesis peores. En el escenario más dramático, el de una implosión incontrolada del euro, veríamos caer o desnaturalizarse varias democracias, llevadas más allá de su límite de elasticidad por el tirón centrífugo de partidos populistas y desaforados. No entraré en detalles, que varían según los países y que intiman, dependiendo también de cada caso, peligros específicos distintos. Sea como fuere, es común la sensación de que las elites políticas, muy tocadas por su conexión poco edificante con las oligarquías económicas durante los años de delirio, vino y rosas que precedieron al estallido de la crisis, lo han fiado todo a una sola carta: que la moneda aguante.…  Seguir leyendo »

Es notorio que el Estado de las Autonomías ha llegado a una especie de frontera: no está claro que podamos seguir financiándolo ni, tampoco, que integre el gran hallazgo, la estupenda solución, que en tiempos se pensó. Hasta la fecha, la división territorial ha extraído su autoridad de un tropel de circunstancias distintas. Una de ellas, quizá la más importante, es que no se pueden cambiar las autonomías sin volver a plantearse desde cero la ubicación de los nacionalistas en España. Y lo último equivale a mentar la bicha: representa un esfuerzo para el que los partidos no parecen estar preparados, ni sicológica ni políticamente.…  Seguir leyendo »

Ediciones Trea ha publicado recientemente un libro irregular y confuso, pero también impresionante: «Malestar en los museos», de Jean Clair. Jean Clair, conservador, historiador de arte y ensayista, es un señor de muchas campanillas. Trabajó en el Centro Pompidou, fue director del Museo Picasso de París, y ocupa desde 2008 un asiento en la Académie française. El libro, como he dicho, no es bueno, en parte porque la cultura francesa, desde hace por lo menos medio siglo, no es lo que fue. Lo refleja, de modo dramático, el propio idioma. Desde mediados del XVII, hasta principios del XX, el francés ha sido una lengua espléndida, al punto de que un escritor que se expresara en ella parecía inteligente aunque no lo fuera.…  Seguir leyendo »

La crisis actual ha quebrantado muchas certidumbres y encendido otras tantas alarmas. Lo que no ha conseguido es provocar un movimiento político de fondo, ni aquí ni en otros países europeos. Los indignados se han disipado en el aire diáfano de forma súbita y desconcertante, y también, dicho sea de paso, una miaja escamante. Y las huelgas generales que han tenido lugar aquí y allá, y que llegarán también a España, no han constituido, todavía, hechos políticos, sino laborales. La gran reacción que yo preveía, y no deseaba especialmente, no se ha verificado en absoluto. Algunos hablan de resignación; otros entienden que el desprestigio de la política ha desmovilizado a las masas.…  Seguir leyendo »