Andrés Amorós

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de enero de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Negarse a reconocer que la lengua castellana es la única común a todos los españoles supone un enorme dislate; políticamente, además, constituye una lamentable entrega a los independentistas. Eso es lo que ha hecho, con firme resolución, la ministra Celaá.

Para justificarlo y completarlo, lo ha aderezado con frases del más rancio y manido seudoprogresismo pedagógico: «Una propuesta competencial, que contempla ámbitos curriculares en los que se trabaja de forma interdisciplinar aprendizajes de varias materias, ello favorece la coodocencia y el trabajo colaborativo del alumnado». ¿Cuántos padres de alumnos españoles, incluidos los que votan al PSOE, entenderán esta jerigonza pedante y vacía?…  Seguir leyendo »

Nuestro gran cine

Aunque pueda resultar sorprendente para algunos -así es nuestro actual adanismo- hay que recordar que el cine español nació mucho antes de que se crearan los Premios Goya. No hace mucho, dando clase de literatura española contemporánea, comenté una escena de ‘Bienvenido Mr. Marshall’. Al advertir la expresión perpleja de los jóvenes, unos cincuenta alumnos de quinto curso de Filología Hispánica, pedí que levantaran la mano los que habían visto la película: ni un solo brazo se alzó. Probablemente, conocían al dedillo las últimas series norteamericanas pero no sabían nada de la película de Berlanga. Además de perderse una auténtica joya, ignoraban una clave importante para entender nuestra posguerra.…  Seguir leyendo »

No es fácil encontrar un adjetivo que defina cabalmente a este personaje, que fue escritor, orador y político. Se le han aplicado muchos, variados y hasta contradictorios: han dicho que fue brillante y fracasado; liberal y sectario; reformista y radical; esperanzado y trágico; lúcido y perdido; ardoroso y escéptico; afrancesado y castizo; líder y retraído; frío y apasionado; orgulloso y melancólico... Suscitó adhesiones fervorosas y odios sarracenos. Lo que nadie puede discutir es su talla intelectual y que se sentía radicalmente español; cometió muchos errores pero el patriotismo fue el motor básico de todos sus trabajos.

Es fácil comprobarlo, leyendo sus escritos.…  Seguir leyendo »

Si Gabriel Rufián desea intercambiar profundas reflexiones con Arnaldo Otegui, ¿en qué idioma hablarán los dos? Me temo que en la «opresora» lengua castellana: si no, no podrían entenderse.

Lo mismo les pasaría a Puigdemont, a Oriol Junqueras, a Jordi Turull, a Raül Romeva, a Alfred Bosch... A pesar de sus firmes creencias independentistas, tendrían que recurrir a la que ellos llaman despectivamente «lengua del Imperio» para que su interlocutor les comprendiera.

Incluso el Honorable Quim Torra habría de echar mano de la que él mismo ha calificado como «lengua de las bestias» para hacerse entender. ¡Qué enorme sacrificio! ¡Todo sea por la construcción de la identidad nacional!…  Seguir leyendo »

Un hatajo de fachas

Gracias a la clarividencia de algunos de los ministros que por ventura nuestra nos gobiernan, podemos comprender que eso del patriotismo, el amor a España y el respeto a sus símbolos es solamente un espantajo, un señuelo. Lo utilizan los fachas para oponerse a la modernización de nuestro país que, con admirable perseverancia, intentan llevar a cabo las fuerzas progresistas y democráticas. Conviene desenmascarar a esos fachas, poniendo de manifiesto sus errores.

Ya en el siglo XVIII, un ingenuo asturiano rechazó colaborar con el general Sebastiani, que intentaba traer a España las luces del progreso, con esta frase: «Yo no sigo un partido sino la santa causa que sostiene mi patria».…  Seguir leyendo »

Leo en una encuesta que España es el país de Occidente donde menos se lee la Biblia. No sé si es exactamente así pero me temo que no anda muy descaminada. La conclusión me parece evidente: ésa es una de las grandes carencias tradicionales de la cultura española. ¿A qué se debe? Quizá a que muchos la han identificado -más o menos conscientemente- con el mundo judío y anglosajón.

No va esto en contra de la importantísima presencia de la Biblia en la historia de la literatura española, desde Alfonso X, la Políglota Complutense y la de Amberes , los problemas que causó a fray Luis de León, su huella en san Juan de la Cruz y los autos sacramentales...…  Seguir leyendo »

No es un fantasma inventado

El libro que acabo de leer se cierra con una frase tajante: «Ya se imaginarán ustedes lo que me recorre el cuerpo cuando oigo decir que el peligro del comunismo es un fantasma inventado por el imperialismo. A quien así habla, que Dios le coja confesado. Yo ya estoy de vuelta... no deseo otra cosa que, los que van, estén pronto de regreso, como yo».

El que nos transmite este mensaje final no es un fascista, ni un miembro de la extrema derecha, ni un capitalista opresor. Se llamaba Julián Fuster Ribó, era un cirujano catalán, republicano, miembro del PSUC, que participó en la guerra civil.…  Seguir leyendo »

Joselito está vivo

Hace cien años, el 16 de mayo de 1920, murió Joselito El Gallo. Tenía veinticinco años. Su muerte marcó el final de la Edad de Oro de la Tauromaquia. ABC dio la mejor información de la tragedia porque su ilustre crítico, Gregorio Corrochano, fue el único que presenció la corrida.

En muchas tertulias, acabamos hablando todos de José y Juan, aunque ninguno los hayamos visto torear. No es tan raro. Una persona culta sabe cuál es el sentido de la filosofía de Platón y de Aristóteles aunque no se haya ido de copas con ellos.

Representan dos polos opuestos y complementarios: el predominio (no la exclusividad) de la técnica frente a la estética; la cabeza o el corazón; lo apolíneo o lo dionisíaco...…  Seguir leyendo »

La grandeza de Galdós no se explica sólo por su maestría literaria. Por supuesto, domina los recursos técnicos del narrador realista: la capacidad de observación; la precisa evocación de ambientes, sin necesidad de farragosas descripciones; la creación de personajes que parecen vivos, cada uno con su peculiar lenguaje; la invención de tramas que captan el interés del lector; el adecuado ritmo narrativo...

Todo esto y mucho más lo posee Galdós pero no es suficiente para justificar su categoría. Detrás de todo ello está la actitud básica con que mira a sus personajes. Una comparación nos ayuda a precisarlo: Quevedo y Valle-Inclán, dos genios indiscutibles, disfrutan muchas veces zahiriendo a sus personajes, haciendo su caricatura, deshumanizándolos.…  Seguir leyendo »

Después de haber tomado posesión como vicepresidenta del Gobierno y ministra de Igualdad, Carmen Calvo, en su comparecencia ante la Comisión de Igualdad del Congreso de la anterior legislatura, explicó que nuestra Constitución debería adecuarse a un lenguaje «inclusivo, correcto y verdadero a la realidad de una democracia que transita entre hombres y mujeres». (Por enrevesada que sea la redacción, el sentido se entiende). Continuó, en contra del criterio de los más sabios lingüistas: «El masculino universal no engloba al femenino». Y concluyó: «Las mujeres no tenemos por qué reconocernos en el masculino». Por ello, pidió oficialmente un informe a la Real Academia, para cambiar el lenguaje de la Constitución.…  Seguir leyendo »

Sí tiene letra

Es frecuente leer o escuchar que el Himno Nacional español no se canta porque no tiene letra: una singular excepción, dentro de los países de nuestro entorno. Por eso, cuando suena, en algún acontecimiento deportivo, los que intentan corearlo se limitan a tararear unos sonidos aproximados: «Lo-lo-lo». (Algunos catalanes, en vez de eso, se limitan a silbarlo). Pero la premisa es errónea: nuestro Himno Nacional sí tiene letra -y, aun, letras, diría Sancho-. Otra cuestión es que no tenga una letra que haya sido oficialmente declarada así y que nuestro pueblo haya aceptado.

Recordemos los datos históricos básicos. La primera mención de esta «Marcha de Granaderos» se encuentra en un «Libro de Ordenanza de los toques de pífanos y tambores» (1761), de Manuel Espinosa de los Monteros.…  Seguir leyendo »

Bodegón con cacharros

La inmensa riqueza que posee el Museo del Prado tiene el inconveniente de que algunos cuadros poco espectaculares, no muy grandes, pasen inadvertidos para el visitante apresurado, aunque sean auténticas joyas de la pintura universal y expresen lo que antes solía llamarse el «alma de España». Elijo hoy el «Bodegón con cacharros», que pintó Francisco de Zurbarán hacia 1650 y se expone, en el Prado, como parte del legado Cambó. Mide menos de un metro de largo y la mitad, de alto.

Hace años, en su utilísima «Breve historia de la pintura española» -no tan breve, con casi 700 páginas-, señalaba don Enrique Lafuente Ferrari que Zurbarán volvía a ponerse de moda, no por su temática religiosa sino por razones de «clima cultural».…  Seguir leyendo »

Más –y menos– que un club

A lo largo de la vida, muchos españoles cambiamos de lugar de residencia, trabajo, automóvil, pareja, partido político... pero no cambiamos de club de fútbol. Desde chicos, razones sentimentales nos llevan a ser partidarios de un equipo: antes, coleccionábamos sus cromos; ahora, compran sus camisetas. Así seguimos, toda la vida, con fidelidad absoluta a esos colores.

Toda regla tiene su excepción. Hace poco, un amigo mío, catalán, se quedó estupefacto cuando su hermano, del Español, toda la vida, le dijo que se había pasado al Barcelona. «¿Por qué?». La respuesta fue tajante: «Porque defiende lo nuestro». Es decir, la separación de la odiada España.…  Seguir leyendo »

Acierta Unicaja al titular la exposición con la que se inaugura su nuevo Centro Cultural «Los Machado vuelven a Sevilla», subrayando su común raíz. Y, sobre todo, por unirlos en un sujeto común: «los Machado», Manuel y Antonio. Así debe ser. (Los cito por orden de antigüedad, como a los toreros).

El maniqueísmo, tan habitual entre nosotros, ha intentado oponerlos, adjudicando, a uno, el calificativo de «el bueno», y, al otro, el de «el malo»: un verdadero disparate, con independencia de a cuál de los dos se ensalce.

La oposición al franquismo «canonizó» a Antonio: el cartel de su famosa fotografía, en un café madrileño, lo utilizaban algunos, junto a los del «Guernica» y el Ché Guevara, para demostrar que eran muy demócratas; Manuel, en cambio, era arrojado a las tinieblas exteriores del fascismo.…  Seguir leyendo »

En recuerdo de Ángel Peralta

Mañana, 7 de abril, se cumplirá el primer aniversario del fallecimiento del caballero Ángel Peralta Pineda. Muchas han sido las elegías escritas desde el desgarro que supuso su pérdida, no en vano fue un personaje de leyenda al que siempre le acompañó el respeto y reconocimiento del pueblo.

Desde su montura adquirió una visión panorámica del gran teatro del mundo, el cual no se limitaba, ni mucho menos, a la Fiesta Nacional, ni a su Sevilla natal. Pensaba, como Calderón de la Barca, que todos encarnamos un papel en la escena de la vida inspirados por el libre albedrío y el genio.…  Seguir leyendo »

Catecismo del buen progresista

Dime, hijo, ¿cómo te llamas? -Pedro, Juan, Francisco… (Fulano). -¿Qué deseas? -Que me mostréis lo que debo hacer para llegar a ser un buen progresista. -Es necesario que creas en las verdades infalibles del progresismo y las defiendas siempre, oigas lo que oigas, porque, en todo tiempo y lugar, nuestros enemigos nos combaten y persiguen.

-¿Cuáles son esas verdades? -Te voy a mostrar algunas, que te servirán como llaves de oro para abrir las puertas del paraíso progresista. Comencemos por nuestra historia.

El descubrimiento de América supuso un genocidio, el exterminio de pacíficos indígenas, que poseían una cultura muy superior a la de sus conquistadores.…  Seguir leyendo »

Faltan comillas

García Márquez tituló una de sus novelas «La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada». Esa pareja de adjetivos resume muy bien la historia de la tesis de Pedro Sánchez: algo increíble pero, por desgracia, muy cierto; y, desde luego, muy triste. Así estamos…

Muchas de las reacciones que todo esto ha suscitado también han sido penosas y lamentables, por sectarismo y por ignorancia.

Como decía Jack el Destripador, vayamos por partes. Una tesis doctoral supone la culminación en la formación de un investigador. En la Universidad que yo he vivido, antes de Bolonia, másteres y otras zarandajas, la licenciatura incluía cinco años y la redacción de una Memoria de Licenciatura (coloquialmente, tesina) de unas cien páginas.…  Seguir leyendo »

Los principios de Groucho

Al genial Groucho Marx suele atribuírsele una frase –en realidad, bastante anterior– muy chocante: «Estos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros». Más allá de su humor provocativo, es el diagnóstico certero y la implacable síntesis de lo que estamos viviendo. Un medio tan mesurado como el ABC ha proclamado hace poco, en su portada: «Desmontan España». Y no ha pasado nada… Sí hubiera escandalizado, supongo, si hubiera elegido otros verbos: «rompen», «deshacen», «destrozan»…

¿Cuáles son los principios que guían, en su tarea, al nuevo presidente del Gobierno? Es un misterio profundísimo, me temo, más allá del afán de conservar el poder.…  Seguir leyendo »

Presentando a a su amigo Ignacio Sánchez Mejías en la Universidad de Columbia, en Nueva York, en 1929, afirmó García Lorca: «La única cosa seria que queda en el mundo es el toreo, único espectáculo vivo del mundo antiguo, en donde se encuentran todas las esencias clásicas de los pueblos más artistas del mundo».

Muchos grandes artistas han proclamado su fascinación por las corridas de toros: es un hecho indiscutible. Quizá –argüirán algunos– se equivocan, carecen de sensibilidad… En realidad, hay que afirmar que la Tauromaquia es, en sí misma, un arte.

No se trata de la ponderación de un apasionado; la Fiesta de los toros cumple todas las condiciones con las que la estética clásica define una actividad artística.…  Seguir leyendo »

Semana Santa de Sevilla

Como en cada primavera, los sevillanos se preparan para vivir la Semana Santa: su fiesta máxima, la que más les conmueve y mejor les define. En realidad, llevan todo el año preparándose. En algún bar he visto yo el calendario a la inversa, con las fechas que faltan para el Domingo de Ramos.

Este año, todos podemos deleitarnos con un libro reciente: «La Semana Santa de Antonio Burgos». Con temblor lírico, nos lleva de la mano por los momentos, los personajes, las cofradías… Todo ello, becquerianamente embellecido por el recuerdo, impregnado por el agridulce sabor de la nostalgia.

Después de este bellísimo libro, ¿se puede añadir algo más?…  Seguir leyendo »