Chile

Chilean President Gabriel Boric speaking after the constitutional referendum, Punta Arenas, Chile, September 2022. Stringer / Reuters

In late 2019, more than a million Chileans took to the streets in peaceful protest while a violent minority set fire to businesses and subway stations. Conventional wisdom held that the unrest was driven by high prices, low wages, and rising income inequality. To many, that interpretation was confirmed last December when a 35-year-old candidate of the far left, Gabriel Boric, won the presidency by a healthy margin, succeeding the conservative Sebastián Piñera. But the story of Chile’s political upheaval in recent years is far more complex, as revealed earlier this month when an overwhelming majority of Chileans voted to reject a new constitution drafted by a left-leaning constitutional assembly and backed by Boric.…  Seguir leyendo »

Infantilismo y responsabilidad

Al crear a Óscar Matzerath, el pequeñín que protagoniza 'El tambor de hojalata', Günter Grass no estaba solo ingeniando un punto de vista particular para explorar el pasado nazi de Alemania. La genialidad de ese hallazgo, de ese niño que a los tres años, en un caprichoso acto de voluntad, decide dejar de crecer, radicaba en la precisión y brillo con que desvelaba un rasgo humano universal. Óscar ejemplificaba a la perfección lo que Freud llamó la omnipotencia infantil, esa certeza que tiene todo niño de ser el centro del universo y de que la realidad se debe plegar a su capricho.…  Seguir leyendo »

La propuesta de nueva Constitución para Chile fue rechazada por casi un 62% de los votantes. Este porcentaje tan abultado asombró a todos y desató una búsqueda febril de explicaciones en medio mundo. Algunas interpretaciones han sido interesantes, pero otras han sido simplonas y hasta ofensivas. Apenas conocidos los resultados, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, tuiteó: “Revivió Pinochet”. Es un agravio suponer que casi dos tercios de los chilenos votaron por el regreso de una dictadura oprobiosa cuando, en realidad, solo rechazaban un proyecto constitucional defectuoso. Por su parte, Pablo Iglesias sugirió que el triunfo del rechazo se debería a las fake news y a los medios de prensa conservadores, que manipularon a la opinión pública.…  Seguir leyendo »

La nueva ministra de la Secretaría General de la Presidencia, Ana Lea Uriarte, saluda al presidente de Chile, Gabriel Boric, y a la nueva ministra del Interior, Carolina Toha, en la ceremonia de cambio de Gabinete del Gobierno en el Palacio de La Moneda, en Santiago de Chile, el 6 de septiembre de 2022. (Alberto Valdes/EPA-EFE/Shutterstock)

Después de la contundente derrota de la propuesta de Constitución en el plebiscito, el presidente de Chile, Gabriel Boric, movió sus piezas: hizo un profundo cambio de gabinete que devolvió a la ex-Concertación —una coalición de partidos del espectro de izquierda que gobernó el país cuatro administraciones— al círculo del poder en La Moneda.

El gobierno habló del inicio del “segundo tiempo”, algo prematuro considerando que Boric apenas lleva seis meses de los cuatro años de su mandato. Si seguimos con la metáfora deportiva (Boric es un fanático del fútbol), recién cumplimos 12 minutos del primer tiempo y los jugadores apenas están entrando en calor, pero ya fue necesario recurrir a la banca para hacer cambios en puestos clave.…  Seguir leyendo »

Inventar una Constitución

Hace tres años, la subida del precio del metro en Santiago de Chile se convirtió en la mecha encendida de una carga explosiva acumulada durante años que parecía integrar a Chile en la «normalidad» latinoamericana. Tras el acuerdo de los partidos, y con el respaldo ciudadano, la ola de protestas mutó en un proceso constituyente. La decisión de elaborar una nueva Constitución provocó que muchos pusieran su esperanza en dicho proceso, considerándolo el camino que podían seguir los países de la región para afrontar algunas de las reformas estructurales que tienen pendientes. Además, el chileno, como todo proceso constituyente, partía de una reflexión sobre la sociedad del presente y sus perspectivas de futuro.…  Seguir leyendo »

Chile dice no a la revolución

El rechazo popular a la propuesta de constitución en Chile se esperaba. Lo que no se esperaba era su magnitud. Este mes, casi el 62% de los 13 millones de votantes que fueron a las urnas le dijo no al proyecto, que debía reemplazar la constitución escrita durante la dictadura militar de Augusto Pinochet.

El contundente rechazo a la nueva constitución es un golpe para el presidente Gabriel Boric, que la respaldó. Además, es una muestra clara de que la Convención Constitucional que elaboró el proyecto fue mucho más allá de las aspiraciones y convicciones del electorado chileno.

Boric (un exlegislador de izquierda elegido presidente el año pasado) promovió el proyecto, redactado por una asamblea formada mayoritariamente por aliados y compañeros suyos.…  Seguir leyendo »

Con el respaldo de Gabriel Boric, presidente de Chile, el Congreso ya está trabajando para establecer el proceso y comenzar la redacción de una nueva carta magna. Martin Bernetti/Agence France-Presse — Getty Images

El electorado chileno batió todos los récords de participación cuando votó por el exlíder estudiantil Gabriel Boric como presidente, el más joven que ha tenido Chile, en diciembre. Y el domingo 4 de septiembre, solo 6 meses después de su llegada a la presidencia, volvieron a romper un récord al rechazar rotundamente un proyecto defendido por Boric desde el principio: una nueva Constitución progresista diseñada para enterrar la que Chile heredó de Augusto Pinochet.

De los 13 millones de chilenos que acudieron a las urnas el 4 de septiembre, el decisivo 61,9 por ciento —entre ellos muchos que ayudaron a que Boric fuese elegido— dijo “rechazo” a esta propuesta de carta magna, que, entre otras muchas cláusulas con visión de futuro, habría consagrado más derechos que nunca, exigido la paridad en las instituciones de gobierno, priorizado el medioambiente y declarado Chile como Estado plurinacional de modo que el autogobierno de los indígenas conviviera con el gobierno nacional.…  Seguir leyendo »

With the blessing of Gabriel Boric, Chile’s president, the national Congress is already at work setting the parameters for how to start over on a new Constitution. Martin Bernetti/Agence France-Presse — Getty Images

Chilean voters broke turnout records when they elected Gabriel Boric, a former student leader, as Chile’s youngest president in December. And last Sunday, just six months into his presidency, they broke a record again, resoundingly rejecting a project Mr. Boric championed from the start: a new, progressive Constitution designed to bury the one Chile inherited from Augusto Pinochet.

Of the 13 million Chileans who headed to the polls on Sunday, a decisive 61.9 percent, including many who helped elect Mr. Boric, said “no” to this charter — which, among other forward-looking provisions, would have enshrined a record number of rights, mandated gender parity in government institutions, prioritized the environment and declared Chile a plurinational state so that Indigenous self-rule would exist alongside the national government.…  Seguir leyendo »

El resultado del plebiscito constitucional en Chile dejó sorprendidos a todos los actores políticos, incluso a los ganadores. Ningunos de los sondeos de opinión pública disponibles mostraban una distancia tan profunda entre las alternativas en disputa, ni el entusiasta más optimista del Rechazo se esperaba esta victoria. Sin embargo, también abre la puerta a un proceso incierto y pone en jaque la agenda del Gobierno de Gabriel Boric, a pocos meses de su inicio.

A pesar de la falta de datos disponibles, es posible aventurar algunas hipótesis para explicar cómo Chile se convirtió en el primer país en rechazar el texto emanado de una asamblea constituyente.…  Seguir leyendo »

A pesar de la movilización de los partidarios de la aprobación que se vivía en las calles de Santiago de Chile y otras ciudades durante los días previos al plebiscito, finalmente el pasado 4 de septiembre se confirmó lo que las encuestas ya habían vaticinado. Con una participación histórica del 85% del censo –en una votación que después de mucho tiempo volvía a ser obligatoria–, el resultado no dejaba ninguna esperanza al texto elaborado por la Convención Constitucional. Tras el rotundo rechazo por un 62% de los votos, el presidente Gabriel Boric, que había hecho campaña a favor de la aprobación, fue claro en su alocución al pueblo chileno tras conocer los resultados: celebró la normalidad democrática y llamó a la unidad para afrontar la nueva etapa que se abre.…  Seguir leyendo »

Chileans protest President Gabriel Boric on Sept. 5 after voters rejected a draft of a new constitution, outside La Moneda Presidential Palace in Santiago. (Javier Torres/AFP/Getty Images)

If it were up to celebrity economists like Thomas Piketty or Hollywood fellow travelers, Chile would be celebrating a revolutionary new constitution this week.

Chileans had a different idea and voted massively on Sunday to reject the new charter. The 24-point margin suggests the “No” vote was not the work of picayune partisanship — much less the ghost of former dictator Gen. Augusto Pinochet, as Colombian President Gustavo Petro suggested.

Whether the 54,000-word document was impossibly ambitious, profligate, too “woke” or utopian, voters decided it was a bigger risk than keeping the old dictator’s document it was meant to replace. Even Chilean President Gabriel Boric, a onetime student radical who made constitutional reform his campaign mantra, got the memo.…  Seguir leyendo »

I confess that I am in mourning. On Sunday, a resounding 62% of the voters in Chile, my country, rejected the adoption of a new and progressive Magna Carta; leaving in place, for now, the fraudulent constitution imposed by dictator Augusto Pinochet in 1980 that has acted as a straitjacket to indispensable reforms.

Like many of my compatriots I believed that the new constitution, born in response to a popular revolt three years ago, would be ratified. It was the most ecologically advanced such founding document in world history, granting personhood to nature, protecting rivers and air and forests. It extended democracy, established gender parity and popular participation, granted Indigenous peoples the recognition they had been denied for centuries, lovingly answered the need for universal health care, decent education and pension funds, access to water, sovereignty over mineral resources, the care for animals and children – things that generations of Chileans have been fighting for.…  Seguir leyendo »

Envejecer trae consigo la constatación de que la madurez no es un periodo carente de dudas y dilemas. De hecho, las decisiones se vuelven más complejas, así como sus consecuencias.

Algo similar le ocurre a las democracias.

La madurez democrática de un país no supone la llegada a un estadio de feliz concordia en el que todos sus ciudadanos transitan por una senda de compromiso y valores comunes. Por el contrario, tal y como observamos en Europa, las complejidades de la representación ciudadana se agudizan. Eso da lugar a nuevas e insospechadas amenazas a los valores democráticos. Valores que, de tanto usarlos, se van agrietando.…  Seguir leyendo »

Este domingo Chile dijo no al texto propuesto por una convención constituyente para reemplazar la actual Constitución, que está vigente desde la dictadura de Augusto Pinochet. Lo hizo sin medias tintas: con un triunfo aplastante del Rechazo con 62%, en unas elecciones obligatorias y con la participación más masiva de la historia: más de 13 millones acudieron a las urnas, de un padrón electoral de 15.1 millones.

Con esos datos, la respuesta obvia es que la gran ganadora fue la democracia, en un proceso impecable y transparente liderado por el Servicio Electoral. Pero el resultado conmocionó a los defensores del Apruebo y a una audiencia internacional que observaba con entusiasmo y curiosidad el proceso del pueblo chileno, que en tres años parecía haber despertado de manera masiva para enterrar la Constitución de Pinochet, a un año de la conmemoración del medio siglo de su golpe de Estado.…  Seguir leyendo »

A pocas horas de conocer el resultado de las elecciones sobre aprobar o rechazar la propuesta de una nueva constitución, Chile vive o sufre una experiencia que oscila entre la rabia y la esperanza. Rabia para quienes piensan que se trata de un documento maximalista e incoherente que nos enredará en una maraña de disputas ideológicas e identitarias que nos alejan de lo que le preocupa a la población: seguridad, pensiones, costos de salud, educación y vivienda. Esperanza para quienes piensan que ha llegado el momento de salir de la camisa de fuerza que nos impuso la dictadura con la constitución de 1980, y de inaugurar una nueva era en donde la carta fundamental ha sido redactada en democracia y por constituyentes que representan a la sociedad y no a los desprestigiados partidos políticos u obsoletas instituciones.…  Seguir leyendo »

Chile ha sido siempre un país extraño, me digo a mí misma en el medio de una gigantesca multitud. Estoy en Santiago, en el acto de cierre de la campaña del Apruebo y a mi lado un hombre baila reguetón disfrazado de nueva Constitución. Otro, ya anciano, alza un cartel que dice: “Por una vida digna”. En la fachada de un edificio: “Un nuevo Chile florecerá” y más allá un enorme lienzo: “Ya nada nos dará lo mismo. Lo mismo nunca nos dará nada”. Estamos cerca del referéndum, donde el país decidirá si aprobar o no una nueva Constitución. El ambiente es festivo pero también crispado.…  Seguir leyendo »

El resultado del plebiscito del domingo marcará un punto de inflexión en la sociedad y política chilena. Es, sin dudas, el acto electoral más gravitante desde el plebiscito de 1988, que puso fin a la dictadura militar. En un padrón electoral de más de 15 millones de electores, se espera que la participación sea muy alta, por la obligatoriedad de votar en esta ocasión, pero sobre todo por el gran interés y profundidad de lo que está en juego. En la última presidencial, votaron más de 8.3 millones, y según la información entregada por el Servicio Electoral, a cinco días de la elección, más de 14 millones de personas habían consultado su lugar de votación, una cifra inédita.…  Seguir leyendo »

Copias de la nueva Constitución propuesta a la venta en Santiago. Tamara Merino para The New York Times

Redactar una nueva Constitución les parece a muchos estadounidenses una idea transgresora. La Constitución de Estados Unidos es la más antigua en vigor del mundo, y se ha acabado considerándola inmutable. El último cambio verdaderamente sustancial fue una enmienda de 1971 que rebajaba a los 18 años la edad para votar. En vez de actualizar un texto escrito hace más de 200 años, los estadounidenses tienen que confiar en la imaginación de nueve jueces, quienes deciden lo que creen que debe de decir.

Los chilenos tienen una relación más directa con su Constitución. Los votantes decidirán el domingo si aprueban la sustitución del documento actual, que data apenas de 1980 y que ya ha sido modificado sustancialmente varias veces.…  Seguir leyendo »

Chile cuenta con una tradición constitucional bicentenaria, iniciada con la Constitución de 1818, y continuada por los textos de 1822, 1823, 1828, 1833, 1925 y 1980. Cada uno de ellos fue sentando las bases de un modelo que, en lo esencial, se ha mantenido a lo largo de estas dos centurias: un Estado democrático, unitario, presidencialista, con un Congreso bicameral, un Poder Judicial independiente, y con el reconocimiento y garantía de derechos y libertades. Esta estructura hizo posible el desarrollo de una vida política bastante excepcional en el contexto latinoamericano. Y es que, si bien durante los años posteriores a la independencia hubo inestabilidad institucional y caudillismo, a partir de 1833 Chile comenzó a recorrer un camino -no exento de sobresaltos- que posibilitó la construcción y consolidación de un sistema político democrático.…  Seguir leyendo »

Yo quería leer el documento de la Propuesta constitucional chilena como si fuera literatura imaginativa. Hacer mi lectura personal. Decir: yo sé lo que significa escribir un libro. Sé lo que es poner el corazón a disposición y el trabajo metódico, tedioso, que conlleva. Explicar: si es difícil para una autora, y sus contradicciones, lograr una voz coherente y mantenerla, imagina un libro redactado a 154 manos, como hizo el órgano constituyente a elección popular.

Quería dar cuenta de un estilo, aventurar un género. Hacer mi review en Goodreads. ¿Es el plebiscito de este 4 de septiembre una especie de gran Goodreads?…  Seguir leyendo »