César Antonio Molina

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Julio de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Al día de hoy, ya en los inicios de junio, a casi tres meses del comienzo de la pandemia, nadie, a ciencia cierta, sabe cuántas personas han fallecido por esta causa en España. En el mundo tan desarrollado y tecnológicamente infalible en el que vivimos, una cuestión aparentemente tan sencilla no tiene respuesta. En París, rastreando los pasos de un gran escritor que había muerto en un hotel, que aún existe, el recepcionista me contestó muy airado: «¿Cómo puede preguntarme eso? ¡Aquí nunca ha muerto nadie!». El contar a los seres humanos ha sido siempre una tarea sacrílega, peligrosa y desafiadora de la divinidad.…  Seguir leyendo »

El virus de nuestra democracia

Leyendo estos días Sombras chinescas, de Simon Leys (1935-2014), uno de los más grandes sinólogos contemporáneos, me encuentro unas páginas dedicadas a Wuhan, la ciudad china de la que, desgraciadamente, ya nunca nos olvidaremos. Leys pasó varios meses, del año 1972, en este país, cuando todavía Mao estaba vivo y la aún reciente Revolución Cultural había cerrado colegios, universidades, y demolido obras de arte y monumentos históricos valiosísimos. Intentó asistir a un curso sobre lengua y literatura china pero, aparte de las dificultades por ser extranjero, se encontró con que el programa de estudios de esta materia era el siguiente: 1)Marxismo, 2)Historia del movimiento comunista internacional, 3)Historia del Partido Comunista Chino, 4)Poemas de Mao Zedong, 5)Lu Xu, un furibundo escritor marxista y defensor del régimen, y 6) Literatura y lengua china.…  Seguir leyendo »

Estos días, en medio de unas circunstancias inéditas y excepcionales, solamente creíbles en la ficción, se me vinieron a la cabeza estas dos historias ejemplares que, para gran parte de nuestros conciudadanos, les serán desconocidas. Una transcurrió en Lisboa, mientras que la otra en Nápoles. Ambas urbes están cargadas de tantas maravillas naturales como artísticas que, para los visitantes, se les hacen desapercibidas estas vidas. A finales del siglo XIX vivió el doctor Sousa Martins (1843-1897). Había nacido en Alhandra, una pequeña población a 30 kilómetros de la capital portuguesa, donde está enterrado y su casa es ahora un museo y tiene una estatua.…  Seguir leyendo »

Durante las 48 horas que pasé, hace ya más de una década, en la Feria del Libro de Francfort dedicada a Cataluña (el año que viene, por fin, estará dedicado a España), pagada generosamente por todos los españoles a pesar de que excluyeron a sus coterráneos que escribían en español, los más famosos y traducidos, que llenaban los escaparates de las muy repletas librerías de la ciudad alemana, en una cena de confraternización, una autoridad cultural de Esquerra Republicana me dijo –no sé si como una sugerencia suya personal, o una idea colectiva de su partido– que el asunto catalán se podía resolver muy fácilmente.…  Seguir leyendo »

Al pie de la Colina Capitolina, en pleno Foro romano, están las ruinas del Templo de la Concordia. Hoy, esos vestigios tapados por la escalera moderna que conduce al Capitolio, son apenas arenisca. Pero, aun así, sirven para marcar el espacio y recordar a los viandantes que allí, desde la República y durante el Imperio, se erigió este templo que celebraba la unidad del Pueblo de Roma y santificaba la paz entre los patricios y los plebeyos, al menos políticamente equiparados. En este espacio se celebraban algunas reuniones del Senado y sus mármoles escucharon discursos memorables como, en el 63 a.C.,…  Seguir leyendo »

¿Quién da más? Si la disolución de la ex Yugoslavia produjo –según mi contabilidad– siete pequeños estados (Serbia, Montenegro, Croacia, Eslovenia, Kosovo, Macedonia –ahora conocida como del norte– y Bosnia Herzegovina), nosotros ya vamos por nada menos que nueve nacionalidades, con estado o sin estado, que eso ya es lo de menos a estas alturas (Cataluña, País Vasco, Galicia, Andalucía, Navarra, Aragón, Valencia, Baleares y Canarias). Esto según Iceta, el secretario general del PSC y seguro candidato a las próximas elecciones de la Generalitat. Pero, ¿y por qué no Castilla (la vieja y la nueva según las estudiamos en el colegio, acaso hay alguien que pueda tener más méritos que ella), Extremadura, Asturias, Cantabria, Murcia (que en el siglo XIX fue un cantón), La Rioja (que probablemente caería en manos navarras o castellanas, como si volviéramos a la Edad Media)?…  Seguir leyendo »

Insistencia en Luzbel

En su libro libro de memorias titulado Recuerdos del tiempo viejo, cuya edición facsímil acaba de ser publicada, José Zorrilla, que conocía muy bien a su país y por eso se pasó veinte años en México, comenta una anécdota que nos viene muy a cuento para ejemplificar a nuestros políticos en estos últimos meses. En México D.F. había un casino español, muy concurrido, que tenía una compañía de teatro formada por aficionados. Éstos le pidieron al autor de El puñal del godo permiso para representar la obra. Zorrilla lo otorgó y asistió el día del estreno. Al final de la representación, un amigo que tenía al lado le preguntó: «¿Qué tal lo hicieron los godos?».…  Seguir leyendo »

En los últimos tiempos, los nuevos partidos políticos y sus más jóvenes dirigentes dedicaron gran parte de su esfuerzo en vilipendiar al bipartidismo y la acción histórica que, a lo largo de la democracia, tanto el Partido Socialista como el Partido Popular habían desarrollado. Eran viejos, caducos, corruptos –unos más que otros, según vinieran los dardos de la extrema derecha o izquierda–, ideológicamente desfasados y un larguísimo etcétera de adjetivos descalificativos. Como todo en la vida, no había más remedio y paciencia que ponerse a esperar y comprobar lo que ellos iban a hacer. Y pasado ya el tiempo suficiente para juzgarlos con motivos y pruebas, lo que han hecho ha sido incluso peor de lo que intentaban combatir.…  Seguir leyendo »

Me gustaría iniciar este nuevo curso político redactando uno de esos artículos que escribía mi añorado maestro Álvaro Cunqueiro. Hablarles, por ejemplo, de los Kuchi, una tribu afgana que inventó la flauta; o de Sir Gilbert Price que viajó al Afganistán, en los años 30 del pasado siglo, para estudiar a los perros del país (en Madrid ya hay más canes que niños); esos elegantes, finos, olfateadores, rápidos y duros animales. Sir Gilbert ya había investigado sobre los perros pastores lapones, los spaniels, y al famoso Flush, el perro de Isabel Barrett Browning, fallecido en Florencia. Frente al Palacio Pitti hay una placa en el inmueble donde vivió y murió la escritora británica, muy cerca por cierto de la casa donde estuvo escondido Carlo Levi, el autor de la novela Cristo se paró en Eboli .…  Seguir leyendo »

De la misma manera que los nacionalistas no cejan en su publicidad y propaganda, sea la estación del año que sea, nosotros los antinacionalistas de cualquier signo, y por tanto unionistas, debemos hacer lo mismo. No solo para combatirlos, sino para convertirlos a la senda constitucional de la que no debieron salir. Y no únicamente a causa de su culpa, sino también por las muchas culpas debidas a la incapacidad de varios Gobiernos estatales. Por eso escribo este artículo-pasantía para, en este ferragosto, refrescarnos la frágil memoria.

1. El nacionalismo es el mayor destructor de la libertad. ¿Se es hoy totalmente libre en Cataluña, no siendo nacionalista?…  Seguir leyendo »

Hace unos años, en una cena, coincidí con uno de los empresarios más importantes de nuestro país, y no solo de este. La conversación fue amena y, ya avanzada la misma, me comentó que hacía poco que había conocido al presidente del Gobierno de aquellos tiempos, por insistencia suya. Enseñándole la fábrica matriz, el político tuvo la ocurrencia de presumir de los miembros de su gabinete. Luego le hizo una pregunta un tanto comprometida e indiscreta: «¿Qué te parecen?». El anfitrión calló la primera vez, calló la segunda y, ante la insistencia, en medio de su silencio, cada vez más espeso, contestó: «Yo no los contrataría».…  Seguir leyendo »

A lo largo de estos últimos meses he asistido día a día, con gran tristeza, al juicio del procés. La democracia española, aquella por la que murieron miles de personas por defenderla en la Guerra Civil y otras muchas fueron al exilio, más las represaliadas durante la dictadura franquista, no se merecían esta representación teatral. Tampoco ninguno de nosotros que luchamos porque las otras lenguas españolas fueran reconocidas como cooficiales, y respetada y cuidada la cultura que emanara de las mismas. Quienes han llevado a la democracia a semejante abismo, sean condenados por rebelión o sedición, de mí solo merecen desprecio.…  Seguir leyendo »

La primera vez que escuché pronunciar, con peso, la palabra Europa, fue en el colegio. No en una clase de historia sino en otra de dibujo. Corrían los años 60 del pasado siglo y nuestro profesor, un acuarelista excepcional llamado Mariano García Patiño, ante las estrepitosas estampidas que se producían al final de las clases, antes de la comida, se le ocurrió decirnos que abandonáramos el aula no como españoles sino como europeos. Y a esta palabra le daba mucho énfasis. Al principio, semejante reflexión hizo mella en nosotros, aunque no teníamos claro qué diferencia había entre unos y otros. Aunque todos percibíamos que aquellos a quienes, dada nuestra juventud, todavía no habíamos podido conocer, eran mejores que nosotros.…  Seguir leyendo »

Arde Notre-Dame Arde Europa

En las últimas horas, tras el incendio de la catedral de Notre-Dame, la palabra que he escuchado pronunciar más veces, tras París y Francia, es Europa. Aquellos que durante años y aún hoy han dudado de la identidad de nuestro continente y han combatido ferozmente con su euroescepticismo e incluso obstruccionismo y traición, siendo cómplices de Rusia o China, los logros de décadas de una no muy fácil unidad, ya tienen, aunque sea cruelmente, un ejemplo de lo que es Europa: su catedral más famosa y simbólica, en llamas. Después de varios siglos de supervivencia entre revoluciones, guerras de religión y conflictos mundiales, un incierto accidente pone en ruinas nuestra historia común hecha de alegrías y tristezas, de odios y reconciliaciones.…  Seguir leyendo »

A falta de alternativas políticas

«El fantasma que recorre Europa es el de la ausencia de alternativas», le comenta Bauman a Leonidas Donskis en el último libro de ambos, casi póstumo, Maldad líquida. Las alternativas coinciden con el peligro del conformismo en nuestro mundo fatalista, determinista y pesimista, donde no se cree a aquellos optimistas que ofrecen alternativas y soluciones, sin ni siquiera comprobar luego los posibles resultados. Un ser pesimista no es un ser con más prestigio o más respeto que un optimista. El optimismo fue una construcción cristiana, basada en la fe, de que el bien puede derrotar al mal. Pero el mal puede reducirse aunque, difícilmente, puede ser extirpado.…  Seguir leyendo »

«Qualis artifex pereo», parece ser que gritó Nerón cuando vio perdida su vida, él que se la había arrebatado a tantos, entre ellos a Séneca. «¡Qué gran artista muere conmigo!», debe estar pensando también estos días nuestro presidente. Él, que acaba de caer víctima de lo que ya le advertimos: el suicidio de sus alianzas con independentistas y populistas. Y cae a pesar de su Manual de resistencia. Y no sólo debe estar pensándolo. Seguramente también los políticos catalanes sentados en el Tribunal Supremo. Lo mismo da incendiar Roma, el Parlamento con los Presupuestos gestionados con los enemigos de nuestro país, o las calles de Cataluña con mentiras reiteradas.…  Seguir leyendo »

Hace poco más de dos siglos, el 22 de noviembre del año 1813, Lord Byron anotaba en su diario: «…Y, con todo, un poco de tumulto de vez en cuando resulta un agradable avivador de sensaciones, ya sea una revolución, una batalla o una aventura de alegre tenor». Y el autor de Childe Harold, siempre en estado de euforia y aceleración, añadía: «Creo que habría preferido ser Bonneval, Ripperdá, Alberoni, Jeireddin u Horuc Barbarroja, o incluso Wortley Montagu…». Si en una clase de historia hubiese puesto sobre la pizarra electrónica (me gustaban más las de tizas caucasianas) la lista de todos estos nombres, incluido Byron, y pidiese que los identificasen, incluso únicamente los referidos a España, hubiera sido denunciado ante el defensor del alumno por intentar humillarlos.…  Seguir leyendo »

El peligro de la discordia

El profesor de filosofía, Marcello Clerici, convertido al fascismo, se ofrece en su viaje de boda a París a asesinar a una de las más prestigiosas voces opositoras: su maestro y profesor de la universidad de Roma. Sin mayores escrúpulos lo lleva a cabo. Wiktor, un joven y prestigioso músico en la Polonia comunista, satélite de la URSS, es detenido junto con Zula, su amante y estrella de la canción. A él le rompen las manos, los inutilizan y ambos se suicidan. ¿Qué prefiere nuestro presidente del Gobierno, la historia de Moravia contada por Bertolucci; o la de Pawel Pawlikowski? ¿Prefiere a El conformista, o a los protagonistas de Cold War?…  Seguir leyendo »

El cadáver de la educación

Me he sentido impasible ante el anuncio de una nueva ley de educación. Ningún gobierno español que se precie no lo es tal hasta que anuncia esta panacea que, casi nunca, llega a ponerse en práctica porque también, según la costumbre, cuando se va a llevar a cabo cae el gobierno y se convocan nuevas elecciones que, por lo general, ganan otros. ¿Cuántas leyes de educación llevamos ya en la democracia? Me da vergüenza citar su número.

No habrá una verdadera educación en este país mientras una ley de educación no alcance el consenso necesario para poder desarrollarla sin amenazas a lo largo del tiempo.…  Seguir leyendo »

El fin de los moderados

Cuenta el que fuera profesor de Filosofía en la Universidad de Turín y senador vitalicio de la República italiana, Norberto Bobbio, que en una revista de extrema derecha denominada Elementi, el ultraderechista y fundador de la Nuova Destra, siguiendo las tesis del francés Alain De Benoist, Solinas, había escrito con rotundidad lo siguiente: «Nuestro drama actual se llama moderación. Nuestro principal enemigo son los moderados. El moderado es por naturaleza democrático». Y el propio Bobbio, refiriéndose a un editorial de otra cabecera de sentido absolutamente contrario, Il Manifesto («el periódico-ficción más izquierdista del Partido Comunista italiano», como lo definían sus críticos), subrayaba estos párrafos que coincidían perfectamente con los anteriormente apuntados: «El extremismo es más sabio y menos peligroso que el centralismo biempensante.…  Seguir leyendo »