Administración Pública

Las imposturas de la Administración

Es cierto que la Administración pública en España hace años que, con algunas excepciones, ha entrado en la senda de la modernidad en cuanto a la prestación de servicios públicos de calidad y gestionados de manera eficiente. Pero no es menos cierto que nuestras Administraciones públicas también adolecen de importantes problemas que generan una baja calidad institucional. Y es muy fácil localizar a los culpables: en primer lugar, los partidos políticos en los Gobiernos de los distintos niveles de administración, luego los sindicatos y, finalmente, algunas lógicas corporativas de determinados grupos de funcionarios.

La primera impostura guarda relación con la profesionalización de los directivos de nuestras Administraciones públicas.…  Seguir leyendo »

Tal como estaba previsto, la semana pasada, la tormenta Burian descargó su furia sobre toda Europa. Desde el Báltico hasta los Pirineos, las temperaturas cayeron por debajo de cero grados. La nieve cayó en abundancia. Por desgracia, se dieron varios casos de congelación, a veces mortales. Hubo embotellamientos de tráfico en algunos lugares. Las comunicaciones ferroviarias sufrieron interrupciones parciales en la República Checa y Eslovenia. Pero Italia fue el único país que se paralizó totalmente por 10 centímetros de nieve. Colegios cerrados. Ministerios semidesiertos. Aeropuertos bloqueados. Trenes cancelados. La espina dorsal de la alta velocidad que conecta el país, anulada por un par de cambios de agujas estropeados en la estación Termini de Roma.…  Seguir leyendo »

Vuelve la burra al trigo, dice un refrán español. Que viene a ser lo mismo que aquello que se llamaba serpiente de verano, es decir, esos temas recurrentes que dan mucho que hablar, pero rara vez acaban en una decisión, en algo realmente práctico. Una noticia ha sido recibida con alborozo por algunos comentaristas políticos y económicos: el sueldo de los funcionarios se calculará de acuerdo con su productividad. Estupendo, eso es lo que hay que hacer, el que trabaje más, que cobre más, y el que no de golpe, que no cobre, seamos claros.

En principio la idea no parece mala.…  Seguir leyendo »

La crisis económica y la corrupción han extendido, en España y en muchos otros países, la preocupación por la conducta ética de los gobiernos y su capacidad para adoptar decisiones adecuadas y eficaces. Para una mayoría amplia de expertos, la existencia de una burocracia pública de alta calidad, regida por el principio de mérito, es una premisa necesaria para el buen gobierno. Investigaciones como las de los californianos Peter Evans y James Rauch, entre otras, han suministrado una evidencia empírica sólida de esa relación. Sin embargo, a la hora de desvelar aquello que hace buena a una burocracia pública, chocamos con un primer obstáculo.…  Seguir leyendo »

Un elemento importante del discurso independentista es la mayor capacidad de gestión que tienen las instituciones públicas catalanas, lo que permitirá un salto en eficiencia cuando tomen el control de la Administración. A lo que habrá que añadir los 16.000 millones adicionales que la independencia aportará a las arcas públicas catalanas, según Oriol Junqueras, hecho que ha sido rebatido de forma bastante convincente por Josep Borrell.

Ferran Mascarell, exdelegado de la Generalitat en Madrid, decía el pasado febrero: “El argumento no es que ‘España nos roba’, sino que el Estado es ineficiente”. ¿Reconoce el error en el cálculo del supuesto robo?…  Seguir leyendo »

Las Administraciones públicas están en una coyuntura en la que está en juego su propia supervivencia. La revolución tecnológica 4.0 está facilitando un gran empoderamiento ciudadano que se manifiesta no solo con la economía colaborativa sino también en otras dimensiones de carácter político, educativo y cultural. Las instituciones y organizaciones que ejercen de intermediarios sociales están en riesgo de desaparecer si no son capaces de generar un nuevo valor para sus contribuciones. Medios de comunicación, editoras de enciclopedias, universidades, entre otras, están en riesgo de evaporización. Las Administraciones públicas no son una excepción ya que fundamentalmente su papel es de intermediación entre la ciudadanía y el bien común o el interés general.…  Seguir leyendo »

En la última película de Ken Loach –‘I, Daniel Blake’, 2016–, el protagonista es un carpintero autónomo que a los 59 años se ve obligado a solicitar un subsidio de desempleo, al tiempo que busca un trabajo tras haber sufrido un infarto, inmerso en una sinrazón burocrática que recuerda a los intentos del agrimensor K de Kafka por incorporarse al sistema. Entre sus escenas, una deja huella en los que servimos en el sector público: aquella en la que el solicitante reconoce que nunca ha utilizado un ordenador. La contestación de la empleada es antológica: “Si Ud. no sabe hacerlo, puede recurrir al canal para disléxicos”.…  Seguir leyendo »

En el derecho básico, desde Roma hasta hoy, son todo comentarios. Más o menos brillantes e ingeniosos, pero comentarios. Los clásicos ya lo dijeron escueta, lapidariamente: «Non ratio, sed voluntas facit legem». No se puede resumir mejor la realidad actual. Después de haber pasado unos cuantos siglos, Roma sigue vigente.

Y así, un no muy lejano mes de marzo, los políticos, elegidos por el pueblo para defenderlo en el Congreso de los Diputados, aprobaron una ley que es un agravio descarado al resto de la ciudadanía. Decidieron que a la autoridad administrativa que cometa una grave injusticia, sabiendo el daño que está haciendo y siendo consciente de que perjudica a inocentes aprovechándose del poder que le otorga su posición, cuando se la condena tan solo se la puede inhabilitar para que no siga ostentando el cargo; es decir, al delincuente (no ya presunto, sino condenado en firme) solamente se le impide que continúe haciendo uso del poder con el que delinquió.…  Seguir leyendo »

En los próximos años, las administraciones públicas pretenderán a la vez conseguir una reducción del déficit público, un incremento del gasto social y la construcción de infraestructuras. El nuevo ciclo expansivo de la economía hará aumentar la recaudación de impuestos, pero no permitirá alcanzar simultáneamente esos tres objetivos. Por lo tanto, nuestros políticos deberán afrontar un dilema: renunciar a alguno o contar con el sector privado para conseguirlos. Desde una perspectiva económica y social, la segunda opción es la mejor. Así pues, a priori distintas fórmulas de colaboración público-privada deberían tener un gran protagonismo en los próximos años.

Pese a las ventajas del modelo, nuestros líderes pueden dejarse llevar por el creciente rechazo de la ciudadanía a dicho tipo de colaboración.…  Seguir leyendo »

Hoy en día, la cooperación o coordinación público-privada es objeto de considerable atención. Se han creado múltiples centros para el estudio de las relaciones entre el sector empresarial y el gobierno, y abundan los estudios acerca del diseño, el análisis y la evaluación de las alianzas público-privadas. Incluso el Foro Económico Mundial se ha transformado en “una organización internacional para la cooperación público-privada“.

Por supuesto que la coordinación privado-privado ha constituido la esencia de la economía durante los últimos 250 años. Aunque Adam Smith nos inició bajo la optimista creencia de que una mano invisible se ocuparía de la mayor parte de los problemas de coordinación, con el transcurso del tiempo los economistas han descubierto todo tipo de fallas en el mercado, imperfecciones en la información y problemas de incentivos que han dado origen a reglas, regulaciones y otras formas de intervención gubernamental y social.…  Seguir leyendo »

La reciente sentencia del Tribunal de Justicia Europeo, de fecha 14 de septiembre 2016, dictada en el asunto C-596/2014, sobre el derecho de los empleados interinos de la Administración Pública a ser indemnizados en la misma cuantía que los trabajadores fijos cuando son cesados en su trabajo constituye una importante resolución judicial que, como es lógico, ha propiciado una enorme preocupación en la Administración Pública, dado el desmesurado número de trabajadores que mantiene en tal situación.

Toda la Administración Pública y determinados sectores de la misma en particular se hallan integrados por un desproporcionado número de funcionarios que, con la consideración de interinos, se mantienen al servicio de la misma durante períodos de tiempo que llegan a abarcar en múltiples casos, prácticamente, casi toda la vida laboral del funcionario, sin que se halle garantizada al mismo una situación de seguridad jurídica adecuada.…  Seguir leyendo »

El funcionario es la fórmula inventada por los estados modernos para dominar a las personas ofreciendo seguridad en el empleo a cambio de renunciar a toda ambición. Su emblema es el formulario. El formulario es un impreso lleno de casillas que hay que rellenar, mejor dicho, que es obligatorio rellenar; y tal función es la que prima, pues no se puede dejar ninguna vacía, bajo pena de reconocer abandono y olvido del deber por parte del funcionario responsable. Para la menor gestión ante la todopoderosa Administración o cualquier actividad pública se ha hecho obligatorio anteponer el nombre propio, la dirección y los datos personales que constituyen un prólogo vistoso y justifican una decena de casillas de lo más aparentes.…  Seguir leyendo »

El ‘episodio Soria’ permite, más allá del estrépito mediático, algunas reflexiones de interés sobre el modelo español de relaciones entre el Gobierno, las instituciones públicas y los partidos. El nombramiento del exministro como director ejecutivo del Banco Mundial se intentó enmarcar en la rutina burocrática de la Administración Pública. Sin embargo, estamos hablando, sin el menor género de duda, de un nombramiento político que debía ser valorado -como así ha acabado ocurriendo- con criterios políticos.

El carácter político del nombramiento es coherente con la naturaleza del cargo. Aunque la denominación ‘director ejecutivo’ pueda llamar a engaño, la función no es en realidad ejecutiva.…  Seguir leyendo »

En el fárrago de decenas de leyes con las que se despidió la última legislatura, ha pasado desapercibida para la opinión pública una muy preocupante reforma del procedimiento administrativo que, vestida con la indumentaria de la modernización y de la digitalización de la Administración, encierra graves restricciones de los derechos de los ciudadanos, impropias de un Estado democrático.

La Ley 39/2015, denominada redundantemente de Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas y que entrará en vigor si nadie lo remedia el 2 de octubre de este año, merma garantías básicas de un Estado de derecho y facilita la arbitrariedad de la Administración, sin que, al parecer, los redactores de la Ley, que dicen querer mejorar la seguridad jurídica, hayan sido conscientes del potencial efecto perverso de algunas de sus disposiciones, propios de un Estado autoritario, que ilustraré con tres ejemplos.…  Seguir leyendo »

El Papa Francisco ha dicho que la corrupción es “la gangrena de un pueblo”. El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, la ha definido como un “radicalizador” porque “destruye la fe en la autoridad legítima”. Y el primer ministro británico, David Cameron, la describió como “uno de los mayores enemigos del progreso en nuestro tiempo”.

La corrupción, en pocas palabras, es el abuso de la función pública para beneficio personal. Cada vez más, los líderes reconocen que es una amenaza para el desarrollo, la dignidad humana y la seguridad global. En la cumbre anticorrupción que se llevará a cabo en Londres el 12 de mayo, los líderes mundiales –junto con representantes de empresas y de la sociedad civil- tendrán una oportunidad crucial para actuar a partir de este reconocimiento.…  Seguir leyendo »

La semana pasada, Pedro Sánchez declaró que la solución para España es que haya política con valores, con corazón y no tecnocracia que es lo que hemos sufrido estos últimos cuatro años. La afirmación del líder del Partido Socialista está en las antípodas de lo que queremos los españoles, con independencia de nuestra ideología, es maniquea e injusta, y además es, sencillamente, una boutade.

No creo, en primer lugar, que esta opinión sea compartida por la mayoría de los españoles que esperamos de nuestros gestores públicos menos propaganda y titulares y más trabajo riguroso y esforzado, menos visión del cortísimo plazo de las siguientes elecciones y más proyección al largo plazo.…  Seguir leyendo »

Llevo años moviéndome por el interior del sistema de las Naciones Unidas como miembro de uno de sus comités de expertos. Como otros que han vivido la experiencia, he probado la lentitud exasperante de su burocracia, el peculiar equilibrio entre la aspiración meritocrática y las cuotas territoriales o los inacabables procesos de ‘lavado’ de las resoluciones hasta alcanzar los estándares de ambigüedad que se requieren para aprobarlas. Dicho todo lo cual, sigo convencido de que, por muchas razones y con sus múltiples defectos, si la ONU no existiera no habría probablemente un desafío global mayor que inventarla.

No es mal momento para recordarlo en este primer año de vigencia de la Agenda 2030, aprobada el último septiembre.…  Seguir leyendo »

Una de las claves más importantes del pacto PSOE-Ciudadanos ha pasado muy desapercibida. Me refiero a la introducción del azar como medio de despolitizar los nombramientos en altos órganos del Estado, como el Consejo General del Poder Judicial, el Tribunal Constitucional, el de Cuentas, la Comisión Nacional del Mercado de Valores, o la de Mercados y Competencia, por citar solo algunos de esos órganos y agencias de control, bastante numerosas.

La independencia y la capacidad profesional son las características imprescindibles de quienes han de dirigir esas instituciones, para que sean creíbles y tengan una actuación eficaz. La experiencia muestra que la dificultad principal se da en relación con la independencia personal, que no solo requiere normas de inamovilidad e incompatibilidades, sino que los procedimientos de elección garanticen la autonomía respecto de los partidos políticos.…  Seguir leyendo »

Hasta hace cuatro días estaba más o menos vedado afirmar que nuestro Estado no podía garantizar eficazmente el interés general. Tampoco se podía insinuar que la conjunción entre Estado y partidos políticos no producía buenos y honestos dirigentes. Hoy produce hilaridad recordarlo.

Ahora aquellos dos tabúes están debilitados. Lo puso de relieve la locura secesionista catalana, aderezada de un sistema corrupto y de una inefable familia presidencial. Lo complementa otro insólito delirio: la recuperación argumental del comunismo, versión 1917, aliñada de fundamentalismo islámico y de la última edición del Tirano Banderas en su cutre teatralización venezolana. Los errores del pasado, que alumbraron una mala arquitectura institucional, están ahora acompañados de dos fantasmagóricas regresiones, aún peores: secesionismo y comunismo.…  Seguir leyendo »

La sociedad española ha soportado con extraordinaria entereza y madurez democrática más de un lustro de durísima crisis económica. Y los empleados públicos hemos tratado de atender los servicios públicos necesarios para paliar los efectos de la crisis, en un contexto de intensas restricciones presupuestarias. Este esfuerzo se ha visto reconocido por nuestros conciudadanos, como pone de manifiesto el último de los estudios sobre la calidad de los servicios públicos elaborado por el Centro de Investigaciones Sociológicas. El 67 % de los encuestados señalaba en 2014 que los empleados públicos merecemos mucha o bastante confianza, frente al 52% de 2010.

España está afrontando un escenario postelectoral en el que las capacidades de negociación y pacto van a resultar esenciales para resolver los problemas de la vida pública.…  Seguir leyendo »