Senado

Uno de los padres de la Constitución declaraba, con motivo del 40 aniversario de nuestra Carta Magna, que la configuración de la Cámara Alta no les había quedado muy «brillante». Es verdad que el Senado quedó en el sistema político-institucional a mitad de camino entre una verdadera Cámara de representación territorial, que contribuye a armonizar y cohesionar el nuevo Estado Autonómico, y una Cámara de segunda lectura o de «doble reflexión», que facilita el acuerdo político y que ayuda a mejorar los proyectos legislativos. Esta indefinición ha diluido a lo largo de estas cuatro décadas de democracia la imagen del Senado en la opinión publica hasta el punto de que para muchos españoles se había convertido en una institución «prescindible» o al menos que aportaba poco valor a nuestro sistema político.…  Seguir leyendo »

El Senado irlandés ha aprobado una proposición de ley para prohibir la importación de productos elaborados en los territorios ocupados por Israel. La noticia no ha tenido eco en la prensa española, dado el poco peso específico de Irlanda en el escenario internacional y la sombra informativa que le origina el Brexit. Pero merece la pena que en España pensemos un poco sobre la decisión del Seanad al menos por dos motivos: primero porque puede orientarnos ahora que corren aires de reforma constitucional y, segundo, porque la decisión en sí misma merece discutirse en su nivel lógico y operativo, la Unión Europea.…  Seguir leyendo »

El Senado asimétrico, pero necesario

El próximo mes de diciembre vamos a conmemorar el 40 aniversario de nuestra Constitución y, sin embargo, lo celebraremos estando todavía inacabada. En efecto, las constituciones democráticas tienen como finalidad primordial crear un Estado de derecho, o lo que es lo mismo, fomentar que haya una seguridad jurídica que garantice a los ciudadanos que, en principio, las leyes se cumplen, y que en puridad se trata de que haya poco margen para la incertidumbre, tarea que, en todo caso, incumbe resolver a los jueces.

Pues bien, en lo que se refiere a nuestra Constitución, dónde el margen de incertidumbre es mayor y, por tanto, dónde hay una mayor inseguridad jurídica, es en lo que compete a la organización del llamado Estado de las Autonomías, que no es -como afirman muchos- un Estado “asimétrico”, sino más bien un Estado “alógico”, como consecuencia de que no se estableció un modelo estable de Estado, ni se organizó un Senado, o Cámara Alta, que lo configurara.…  Seguir leyendo »

Como seguramente saben, el PSOE y Unidos Podemos han acusado a la mayoría que forman PP y Ciudadanos en la Mesa del Congreso y a su presidenta, Ana Pastor, de practicar el «filibusterismo político» al oponerse a la tramitación por la vía de urgencia y en lectura única la reforma de la Ley de Estabilidad Presupuestaria que elimina la intervención del Senado en la aprobación del techo de gasto. Por su parte, la portavoz del Grupo Socialista, Adriana Lastra, acusó a Pastor de utilizar las instituciones «en beneficio partidista» por no aceptar el informe de los letrados de la Cámara que veían posible la tramitación exprés.…  Seguir leyendo »

Con la nueva legislatura dando sus primeros y tambaleantes pasos se nos vienen a la memoria los versos de Heinrich Heine cuando cantaba “con tristeza miro a lo alto/ donde hacen guiños miles de astros/ sin embargo, mi propia estrella/ no la diviso en parte alguna”.

Todo parece indicar que esa estrella llamada a iluminar esta España, siempre naciente, siempre encadenada a buscar su ser como una condena bíblica, es la reforma constitucional. De ella se han de derramar los mejores dones y ha de disipar las peores pesadillas que nos angustian.

Por ello, se amontonan las declaraciones de los primates políticos (como se decía en el siglo XIX), se anuncia la constitución de comisiones, subcomisiones y ponencias, se afilan las plumas de los expertos, se convocan decenas de foros y conferencias… Todo eso está muy bien porque contribuye a enriquecer el debate ciudadano y a discurrir en términos un poco más serios y complejos que los habituales mantenidos en las redes sociales, esas tabernas sin vino, sin tacos de jamón, sin jarana y sin gracia que la modernidad nos obliga a padecer.…  Seguir leyendo »

Tal y como está regulado el Senado en nuestra Constitución es un engendro que ha condicionado su existencia hasta nuestros días, momento en que muchos consideran que debe reformarse o desaparecer.

La razón de este evidente error se debe a que los constituyentes cuando lo concibieron como Cámara Alta de nuestro régimen parlamentario, pusieron la carreta delante de los bueyes. Dicho de otra manera, el Senado, en un sistema descentralizado territorialmente, como era el que deseaban los autores de la Constitución, tenía que ser el espejo en el que se reflejase el diseño final del llamado Estado de las Autonomías. Pero el Título VIII no estableció ningún modelo definitivo, sino simplemente las vías procesales para que los diversos territorios de España pudiesen acceder a la autonomía.…  Seguir leyendo »

Es importante que al referirnos a la reforma del Senado pasemos de las musas al teatro; dejemos los lugares comunes y debatamos sobre el concreto modelo de Senado que queremos. En este sentido, resulta interesante la tribuna publicada en este periódico hace unos días con el título Contra un Bundesrat español por Enric Martínez-Herrera y Félix Ovejero. Con el ánimo de intervenir en ese debate quiero sostener en estas líneas la posición contraria: la necesidad de mirar hacia el modelo alemán al abordar la reforma del Senado.

Y es que, tras analizar los problemas de funcionamiento del Estado autonómico y las dificultades de integración de las partes en el todo, considero que un Senado territorial al modo del Bundesrat —la segunda cámara en Alemania— puede coadyuvar a la solución de nuestros problemas territoriales.…  Seguir leyendo »

Alemania, de lejos, es una maravilla. De cerca, la cosa cambia. En pocos meses, el fraude de Volkswagen, los activos tóxicos del Deutsche Bank o la truculenta talidomida han confirmado que tampoco hay para tanto. Con el Senado sucede algo parecido. También nos fascina y, sin embargo, de cerca, el “modelo alemán” presenta bastantes sombras. Para empezar, ni es un modelo diseñado para problemas territoriales, ni es alemán, al menos en su gestación: fue impuesto por los aliados a una Alemania derrotada tras la II Guerra Mundial con el propósito apenas disimulado de minar las instituciones (y la ciudadanía) a escala nacional.…  Seguir leyendo »

Dentro de las propuestas de reforma de nuestro texto constitucional que se vienen suscitando desde hace ya una década, y con singular intensidad en los últimos meses, existe una institución que aparece de manera constante: el Senado. La propuesta de reforma de la Cámara Alta no es ni singular ni novedosa desde la perspectiva del Derecho Comparado. La Cámara Alta se encuentra sometida con carácter general a revisión en los países de nuestro entorno (véase, por ejemplo, el propio Reino Unido con la Cámara de los Lores). Dicha revisión obedece en la mayoría de los casos a dos motivos. Uno, meramente económico, vinculado a la crisis y a la necesidad de revisar aquellas instituciones con impacto en el gasto público y con escasa funcionalidad (el caso de Irlanda).…  Seguir leyendo »

El Senado actual carece de funcionalidad: duplica la representación política del Congreso de los Diputados, reitera la dinámica partidista que preside aquel y es una cámara subordinada al Congreso en el ejercicio de la potestad legislativa, dado que su participación se limita a la eventual incorporación de enmiendas o la adopción de un veto a expensas de que el Congreso acepte aquellas o levante este. Cuando la voluntad del Senado coincide con la del Congreso, el Senado resulta inútil; cuando su voluntad es distinta, el Senado resulta disfuncional y la posterior intervención del Congreso lo hace irrelevante.

La Constitución de 1978 mantuvo la estructura bicameral de las Cortes Generales que, desde 1834, con la excepción del período de la II República, había caracterizado al Poder Legislativo en España.…  Seguir leyendo »

El PSOE está preparando una reforma del modelo territorial de Estado y esta semana se ha filtrado a la prensa su propuesta de modificación del Senado. ¿Va esta reforma del Senado en la buena dirección? A mi parecer, sí.

Los senados, es decir, las antes llamadas segundas cámaras o cámaras altas, tienen desde hace muchos años poco sentido, ya que suelen desempeñar funciones perfectamente prescindibles. Recordemos que en tiempos pasados estas cámaras tuvieron como función principal frenar a la democracia, es decir, al gobierno del pueblo, de acuerdo con los intereses de las clases social y económicamente dominantes.

En efecto, los miembros de las llamadas asambleas, o cámaras bajas, eran elegidos por sufragio, y las fuerzas tradicionales, las oligarquías que hasta entonces gobernaban, normalmente encabezadas por el rey, temían las leyes que pudieran aprobar estos representantes populares, en especial si el sufragio era universal, si todos los ciudadanos disfrutaban del derecho al voto.…  Seguir leyendo »

Los ciudadanos están pidiendo a gritos una segunda Transición, un abanico de reformas en profundidad que permita reconstruir la confianza en las instituciones y en el Estado de derecho, una batería de decisiones de calado que ponga fin a la preocupante espiral de descrédito y crispación que sacude a España. Frente a quienes al calor de este huracán alientan el desguace del modelo autonómico o del ámbito local, cabe decir bien alto que la crisis política no se arregla demonizando lo político sino con más política. Hace falta más y mejor política para abordar la gravísima crisis económica, política, social, territorial e institucional.…  Seguir leyendo »

La semana pasada (¿El Senado es inútil? Sí) concluíamos que actualmente el Senado es una cámara parlamentaria inútil pero que, previa reforma, podría resultar muy valiosa. La premisa en la que se fundaba esta conclusión era que en los estados centralizados los senados son perfectamente prescindibles pero que en los federales son necesarios.

Asimismo, todo ello se refuerza en nuestro caso porque, encima de tener un Senado con muy escasas competencias efectivas, su modelo es el de los estados centralizados precisamente cuando nuestro Estado es todo lo contrario, es un Estado descentralizado, un determinado tipo de Estado federal. Esto último hace que el actual Senado sea, además, una cámara desaprovechada si no se reforma en un sentido federal: entonces podría ser enormemente útil para que el conjunto de la maquinaria estatal resultara más eficaz.…  Seguir leyendo »

Anteayer, Quim Monzó nos soltaba esto: “El Senado no sirve más que para ejercer de centro de día de políticos caducados”. Y añadía: “Que ese montaje grotesco denominado Senado se mantenga en esta época de penurias es una indecencia”.

A los escritores les amparan las licencias literarias, que deben leerse de acuerdo con un código especial. Pero en el fondo, tal como está las cosas, Monzó lleva mucha razón: el Senado actual no sirve para casi nada y, encima, en este casi nada se incluye su onerosa función de acoger a políticos cuyo tiempo ya pasó. El problema, sin embargo, no es que exista un Senado sino el modelo de Senado que tenemos.…  Seguir leyendo »

Siempre he mantenido que el uso en el Senado de las otras lenguas españolas -además del castellano- no solo es un asunto lingüístico, sino una cuestión clave en la concepción y vertebración de España. Estoy tan convencido de esta afirmación que sostengo que la solución de la cohesión territorial pasa por comprender su pluralidad lingüística. El día que los ciudadanos de una comunidad autónoma monolingüe comprendan que las otras lenguas son tan españolas como el castellano, que por ello deben implicarse en su protección y que la única protección real es el fomento de su uso, ese día habremos llegado a dar con la fórmula del entendimiento.…  Seguir leyendo »

La incorporación de las lenguas minoritarias españolas al Senado, teórica y fallida cámara de representación territorial, mediante un modesto sistema de traducción simultánea que por ahora las traslada tan solo al castellano, ha recibido la repulsa del PP y del sector jacobino del PSOE (José Bono, Alfonso Guerra con matices). Lo que confirma la generalizada insensibilidad autonómica en el Estado que denuncia amargamente y con razón la periferia, y muy especialmente Catalunya.

El asunto de las lenguas en el Parlamento, que lleva tras de sí muchos años de debate hasta ahora infecundo, no es en sí mismo relevante, ni económicamente -implantar el sistema no llega a representar el 1% del presupuesto de la Cámara alta, y los recursos han sido detraídos de otras partidas- ni políticamente, pero demuestra la vulgaridad centralista sin matices de buena parte de la opinión, que recurre al argumento utilitarista: ¿para qué esta babélica dispersión si al fin y al cabo todos nos entendemos en castellano?…  Seguir leyendo »

El 23 de febrero del año pasado, cuando acabábamos de presentar la propuesta de reforma del Reglamento del Senado para que se pudieran usar con normalidad las lenguas oficiales en las comunidades autónomas en la Cámara territorial, aproveché una pregunta oral que le formulé en catalán al ministro Blanco para pedirle su apoyo a nuestra propuesta en estos términos: «Continúo en castellano, no sin antes expresar mi confianza en que el presidente Zapatero, el Gobierno y usted, señor ministro, acepten pronto que en la Cámara de representación territorial se puedan usar con normalidad y naturalidad las lenguas oficiales de las comunidades autónomas en estas sesiones de control al Gobierno».…  Seguir leyendo »

Semanas atrás, las portadas de los medios nos impactaban con la imagen de Montilla hablando en el Senado mientras Chaves le escuchaba con los cascos puestos. Esperpéntico, apostillaron muchos. Y en efecto, lo es, solo que no deja de ser el estrambote de un país en el que los diputados no pueden hablar en la lengua de España que mejor les parezca. No podemos gastarnos ni un euro en traducir parlamentos a otras lenguas, pero no por economía, sino porque no debemos hacerlo. No hay que traducir de una lengua de España a otra, lo que hay que hacer es convertirlas a todas en medio habitual de expresión de los senadores.…  Seguir leyendo »

Recientemente, se han cumplido 150 años del nacimiento de Lázaro Zamenhof, el creador e impulsor del esperanto, un loable proyecto cuyo objeto, según la propia declaración programática del esperantismo, es «difundir por todo el mundo el uso de una lengua humana neutral que, sin interferir en la vida interna de los pueblos y sin tener como objetivo acabar con las lenguas nacionales existentes, le dé a las personas de distintas naciones la posibilidad de comprenderse entre sí, y que pueda servir de lengua pacificadora de las instituciones públicas de aquellos países en los que diversas nacionalidades se enfrentan entre sí a causa del idioma».…  Seguir leyendo »

Por Francisco Caamaño, catedrático de Derecho Constitucional y secretario de Estado de Asuntos Constitucionales y Parlamentarios (EL PAÍS, 05/12/08):

La historia de la democracia en España es inseparable del reconocimiento de su diversidad identitaria y territorial. Libertades individuales e igualdad en la diferencia -tratando igual lo que es igual y de modo distinto aquello que es distinto- son el contrapunto democrático a las pretensiones uniformadoras del autoritarismo y las dictaduras. Así ocurrió con la Constitución de 1931 y así ha sucedido al aprobarse la vigente. En ambos casos el establecimiento de un sistema de derechos y libertades vino acompañado de un modelo descentralizado de articulación territorial del poder.…  Seguir leyendo »