Senado

Quien albergue el firme propósito de neutralizar una demanda tiene a su disposición una vieja fórmula, de eficacia probada. Se trata de presentar dicha demanda cada cierto tiempo, pero cuidándose mucho de que nada cambie como consecuencia de la presentación. De esta manera, se consigue que los destinatarios del mensaje se acostumbren tanto a verla presentada como a la ausencia de resultados. El desenlace último de tanta vana insistencia es que la reclamación originaria queda convertida en una letanía tan previsible como bienintencionada, que se ve incorporada al catálogo de reivindicaciones heredadas, pero de la que nadie espera que se derive verdaderamente consecuencia alguna.…  Seguir leyendo »

Hace años visité la geografía de mis raíces paternas, los pueblos segovianos de Santo Domingo de Pirón y Sotosalbos. Me invitó un pariente lejano de mi padre, alcalde, creo recordar, de Santo Domingo de Pirón y el motivo fue la inauguración del nuevo ayuntamiento. Aproveché la ocasión para recorrer esos pueblos y en otro viaje visité los cementerios, bien poblados de lápidas en las que lucía mi apellido.

Tenía casi olvidado todo aquello cuando salta a la actualidad Sotosalbos. Supongo que conocen la razón: en las últimas elecciones un candidato por Vitoria al Senado estaba llamado a ejercer de portavoz de su partido en esa Cámara, pero las urnas le ignoraron: el partido quedaba sin su portavocía senatorial, él sin escaño y en paro, al menos político.…  Seguir leyendo »

No. Jurídicamente, no es no, por lo que el veto de Esquerra Republicana dio en la diana normativa sin quererlo. No conocemos cuáles eran los propósitos del presidente del Gobierno para haber pensado en proponer como presidente del Senado a Miquel Iceta, pero es posible que sus objetivos fuesen políticamente interesantes. Sea lo que fuere, después del tumulto que se organizó con el anuncio de este eventual cargo para el actual primer secretario del PSC, parece que las aguas se han calmado y Pedro Sánchez ha reaccionado proponiendo a otros dos catalanes como presidentes respectivos en las dos Cámaras de las Cortes, aunque, por supuesto, siempre es arriesgado dar por hecho un nombramiento que no depende directamente de uno.…  Seguir leyendo »

En la democracia constitucional decide la mayoría, pero no lo hace sin límites. Para que sus resoluciones sean legítimas se han de cumplir una serie de requisitos elementales: que la mayoría nazca de unas elecciones; que tome sus decisiones en una Cámara donde se reúnen las distintas sensibilidades políticas con relevancia electoral; que lo haga tras un procedimiento en el que todos los grupos expresen su criterio, y, finalmente, que esa decisión mayoritaria respete la Constitución.

En definitiva, la mayoría cobra sentido político precisamente porque tiene enfrente una oposición. La posibilidad de alternancia real —que la minoría de hoy forme parte de la mayoría de mañana— explica que aceptemos la fuerza vinculante de los acuerdos mayoritarios, asumiéndolos como voluntad general.…  Seguir leyendo »

Desde años vengo compartiendo correos con Miquel Iceta sobre libros y política. El pasado 8 de mayo le escribí lo siguiente: “Esa noticia que acabo de oír será una buena noticia para la reforma del Senado”. Cuando Iceta me respondió vino a decirme que poseía la voluntad reformista que tuvimos algunos antiguos presidentes del Senado, aunque ya entonces desconfiaba de la mayoría independentista del Parlament a la hora de elegirle senador de la Generalitat. Una semana después, los votos de los diputados independentistas han impedido que Iceta sea senador, buscando así evitar que un relevante representante del pueblo de Cataluña se convierta en el primer catalán presidente del Senado desde 1977.…  Seguir leyendo »

Uno de los padres de la Constitución declaraba, con motivo del 40 aniversario de nuestra Carta Magna, que la configuración de la Cámara Alta no les había quedado muy «brillante». Es verdad que el Senado quedó en el sistema político-institucional a mitad de camino entre una verdadera Cámara de representación territorial, que contribuye a armonizar y cohesionar el nuevo Estado Autonómico, y una Cámara de segunda lectura o de «doble reflexión», que facilita el acuerdo político y que ayuda a mejorar los proyectos legislativos. Esta indefinición ha diluido a lo largo de estas cuatro décadas de democracia la imagen del Senado en la opinión publica hasta el punto de que para muchos españoles se había convertido en una institución «prescindible» o al menos que aportaba poco valor a nuestro sistema político.…  Seguir leyendo »

El Senado irlandés ha aprobado una proposición de ley para prohibir la importación de productos elaborados en los territorios ocupados por Israel. La noticia no ha tenido eco en la prensa española, dado el poco peso específico de Irlanda en el escenario internacional y la sombra informativa que le origina el Brexit. Pero merece la pena que en España pensemos un poco sobre la decisión del Seanad al menos por dos motivos: primero porque puede orientarnos ahora que corren aires de reforma constitucional y, segundo, porque la decisión en sí misma merece discutirse en su nivel lógico y operativo, la Unión Europea.…  Seguir leyendo »

El Senado asimétrico, pero necesario

El próximo mes de diciembre vamos a conmemorar el 40 aniversario de nuestra Constitución y, sin embargo, lo celebraremos estando todavía inacabada. En efecto, las constituciones democráticas tienen como finalidad primordial crear un Estado de derecho, o lo que es lo mismo, fomentar que haya una seguridad jurídica que garantice a los ciudadanos que, en principio, las leyes se cumplen, y que en puridad se trata de que haya poco margen para la incertidumbre, tarea que, en todo caso, incumbe resolver a los jueces.

Pues bien, en lo que se refiere a nuestra Constitución, dónde el margen de incertidumbre es mayor y, por tanto, dónde hay una mayor inseguridad jurídica, es en lo que compete a la organización del llamado Estado de las Autonomías, que no es -como afirman muchos- un Estado «asimétrico», sino más bien un Estado «alógico», como consecuencia de que no se estableció un modelo estable de Estado, ni se organizó un Senado, o Cámara Alta, que lo configurara.…  Seguir leyendo »

Como seguramente saben, el PSOE y Unidos Podemos han acusado a la mayoría que forman PP y Ciudadanos en la Mesa del Congreso y a su presidenta, Ana Pastor, de practicar el «filibusterismo político» al oponerse a la tramitación por la vía de urgencia y en lectura única la reforma de la Ley de Estabilidad Presupuestaria que elimina la intervención del Senado en la aprobación del techo de gasto. Por su parte, la portavoz del Grupo Socialista, Adriana Lastra, acusó a Pastor de utilizar las instituciones «en beneficio partidista» por no aceptar el informe de los letrados de la Cámara que veían posible la tramitación exprés.…  Seguir leyendo »

Con la nueva legislatura dando sus primeros y tambaleantes pasos se nos vienen a la memoria los versos de Heinrich Heine cuando cantaba «con tristeza miro a lo alto/ donde hacen guiños miles de astros/ sin embargo, mi propia estrella/ no la diviso en parte alguna».

Todo parece indicar que esa estrella llamada a iluminar esta España, siempre naciente, siempre encadenada a buscar su ser como una condena bíblica, es la reforma constitucional. De ella se han de derramar los mejores dones y ha de disipar las peores pesadillas que nos angustian.

Por ello, se amontonan las declaraciones de los primates políticos (como se decía en el siglo XIX), se anuncia la constitución de comisiones, subcomisiones y ponencias, se afilan las plumas de los expertos, se convocan decenas de foros y conferencias… Todo eso está muy bien porque contribuye a enriquecer el debate ciudadano y a discurrir en términos un poco más serios y complejos que los habituales mantenidos en las redes sociales, esas tabernas sin vino, sin tacos de jamón, sin jarana y sin gracia que la modernidad nos obliga a padecer.…  Seguir leyendo »

Tal y como está regulado el Senado en nuestra Constitución es un engendro que ha condicionado su existencia hasta nuestros días, momento en que muchos consideran que debe reformarse o desaparecer.

La razón de este evidente error se debe a que los constituyentes cuando lo concibieron como Cámara Alta de nuestro régimen parlamentario, pusieron la carreta delante de los bueyes. Dicho de otra manera, el Senado, en un sistema descentralizado territorialmente, como era el que deseaban los autores de la Constitución, tenía que ser el espejo en el que se reflejase el diseño final del llamado Estado de las Autonomías. Pero el Título VIII no estableció ningún modelo definitivo, sino simplemente las vías procesales para que los diversos territorios de España pudiesen acceder a la autonomía.…  Seguir leyendo »

Un Senado territorial

Es importante que al referirnos a la reforma del Senado pasemos de las musas al teatro; dejemos los lugares comunes y debatamos sobre el concreto modelo de Senado que queremos. En este sentido, resulta interesante la tribuna publicada en este periódico hace unos días con el título Contra un Bundesrat español por Enric Martínez-Herrera y Félix Ovejero. Con el ánimo de intervenir en ese debate quiero sostener en estas líneas la posición contraria: la necesidad de mirar hacia el modelo alemán al abordar la reforma del Senado.

Y es que, tras analizar los problemas de funcionamiento del Estado autonómico y las dificultades de integración de las partes en el todo, considero que un Senado territorial al modo del Bundesrat —la segunda cámara en Alemania— puede coadyuvar a la solución de nuestros problemas territoriales.…  Seguir leyendo »

Contra un Bundesrat español

Alemania, de lejos, es una maravilla. De cerca, la cosa cambia. En pocos meses, el fraude de Volkswagen, los activos tóxicos del Deutsche Bank o la truculenta talidomida han confirmado que tampoco hay para tanto. Con el Senado sucede algo parecido. También nos fascina y, sin embargo, de cerca, el “modelo alemán” presenta bastantes sombras. Para empezar, ni es un modelo diseñado para problemas territoriales, ni es alemán, al menos en su gestación: fue impuesto por los aliados a una Alemania derrotada tras la II Guerra Mundial con el propósito apenas disimulado de minar las instituciones (y la ciudadanía) a escala nacional.…  Seguir leyendo »

Dentro de las propuestas de reforma de nuestro texto constitucional que se vienen suscitando desde hace ya una década, y con singular intensidad en los últimos meses, existe una institución que aparece de manera constante: el Senado. La propuesta de reforma de la Cámara Alta no es ni singular ni novedosa desde la perspectiva del Derecho Comparado. La Cámara Alta se encuentra sometida con carácter general a revisión en los países de nuestro entorno (véase, por ejemplo, el propio Reino Unido con la Cámara de los Lores). Dicha revisión obedece en la mayoría de los casos a dos motivos. Uno, meramente económico, vinculado a la crisis y a la necesidad de revisar aquellas instituciones con impacto en el gasto público y con escasa funcionalidad (el caso de Irlanda).…  Seguir leyendo »

El Senado actual carece de funcionalidad: duplica la representación política del Congreso de los Diputados, reitera la dinámica partidista que preside aquel y es una cámara subordinada al Congreso en el ejercicio de la potestad legislativa, dado que su participación se limita a la eventual incorporación de enmiendas o la adopción de un veto a expensas de que el Congreso acepte aquellas o levante este. Cuando la voluntad del Senado coincide con la del Congreso, el Senado resulta inútil; cuando su voluntad es distinta, el Senado resulta disfuncional y la posterior intervención del Congreso lo hace irrelevante.

La Constitución de 1978 mantuvo la estructura bicameral de las Cortes Generales que, desde 1834, con la excepción del período de la II República, había caracterizado al Poder Legislativo en España.…  Seguir leyendo »

El PSOE está preparando una reforma del modelo territorial de Estado y esta semana se ha filtrado a la prensa su propuesta de modificación del Senado. ¿Va esta reforma del Senado en la buena dirección? A mi parecer, sí.

Los senados, es decir, las antes llamadas segundas cámaras o cámaras altas, tienen desde hace muchos años poco sentido, ya que suelen desempeñar funciones perfectamente prescindibles. Recordemos que en tiempos pasados estas cámaras tuvieron como función principal frenar a la democracia, es decir, al gobierno del pueblo, de acuerdo con los intereses de las clases social y económicamente dominantes.

En efecto, los miembros de las llamadas asambleas, o cámaras bajas, eran elegidos por sufragio, y las fuerzas tradicionales, las oligarquías que hasta entonces gobernaban, normalmente encabezadas por el rey, temían las leyes que pudieran aprobar estos representantes populares, en especial si el sufragio era universal, si todos los ciudadanos disfrutaban del derecho al voto.…  Seguir leyendo »

Los ciudadanos están pidiendo a gritos una segunda Transición, un abanico de reformas en profundidad que permita reconstruir la confianza en las instituciones y en el Estado de derecho, una batería de decisiones de calado que ponga fin a la preocupante espiral de descrédito y crispación que sacude a España. Frente a quienes al calor de este huracán alientan el desguace del modelo autonómico o del ámbito local, cabe decir bien alto que la crisis política no se arregla demonizando lo político sino con más política. Hace falta más y mejor política para abordar la gravísima crisis económica, política, social, territorial e institucional.…  Seguir leyendo »

La semana pasada (¿El Senado es inútil? Sí) concluíamos que actualmente el Senado es una cámara parlamentaria inútil pero que, previa reforma, podría resultar muy valiosa. La premisa en la que se fundaba esta conclusión era que en los estados centralizados los senados son perfectamente prescindibles pero que en los federales son necesarios.

Asimismo, todo ello se refuerza en nuestro caso porque, encima de tener un Senado con muy escasas competencias efectivas, su modelo es el de los estados centralizados precisamente cuando nuestro Estado es todo lo contrario, es un Estado descentralizado, un determinado tipo de Estado federal. Esto último hace que el actual Senado sea, además, una cámara desaprovechada si no se reforma en un sentido federal: entonces podría ser enormemente útil para que el conjunto de la maquinaria estatal resultara más eficaz.…  Seguir leyendo »

Anteayer, Quim Monzó nos soltaba esto: “El Senado no sirve más que para ejercer de centro de día de políticos caducados”. Y añadía: “Que ese montaje grotesco denominado Senado se mantenga en esta época de penurias es una indecencia”.

A los escritores les amparan las licencias literarias, que deben leerse de acuerdo con un código especial. Pero en el fondo, tal como está las cosas, Monzó lleva mucha razón: el Senado actual no sirve para casi nada y, encima, en este casi nada se incluye su onerosa función de acoger a políticos cuyo tiempo ya pasó. El problema, sin embargo, no es que exista un Senado sino el modelo de Senado que tenemos.…  Seguir leyendo »

Siempre he mantenido que el uso en el Senado de las otras lenguas españolas -además del castellano- no solo es un asunto lingüístico, sino una cuestión clave en la concepción y vertebración de España. Estoy tan convencido de esta afirmación que sostengo que la solución de la cohesión territorial pasa por comprender su pluralidad lingüística. El día que los ciudadanos de una comunidad autónoma monolingüe comprendan que las otras lenguas son tan españolas como el castellano, que por ello deben implicarse en su protección y que la única protección real es el fomento de su uso, ese día habremos llegado a dar con la fórmula del entendimiento.…  Seguir leyendo »