Sábado, 20 de noviembre de 2010

En el extremo opuesto de Chile, entre los países de América Latina donde la sociedad eligió para presidente a alguien del corazón del establishment como el exitoso y millonario empresario Sebastián Piñera, en Argentina cualquier iniciativa que provenga de un miembro de ese sector es automáticamente descalificada. La gente se pregunta: ¿qué autoridad tiene para proponer tal cosa? o ¿qué mezquinos intereses se esconden en esa propuesta?

¿A qué se debe esto?

Para entenderlo, basta observar los últimos 60 años de historia argentina, enfocada sobre todo en los brutales errores que cometieron sus élites.

El primer gran error histórico fue la forma radical y categórica con que descalificaron todo lo que se hizo durante el primer Gobierno de Perón.…  Seguir leyendo »

Hace unas semanas, la Real Academia de la Lengua Española (RAE) hizo de «puente entre el siglo XVII y el XXI poniendo al mejor Cervantes al alcance de la mastondóntica plataforma audiovisual de Google», como informó este periódico. Sin embargo, la RAE, en muchos otros aspectos fundamentales, no ha entrado todavía en el siglo XXI ni ha hecho ese puente entre el pasado, el presente y el futuro.

Solo siete mujeres, frente a más de 1.000 hombres, se han sentado, o se van a sentar próximamente, en uno de los 46 sillones de los que consta la RAE desde su fundación en 1713.…  Seguir leyendo »

Ayer, 19 de noviembre, se inició en Lisboa la cumbre de la OTAN. Sus trabajos servirán para aprobar un nuevo concepto estratégico, profundizar las relaciones entre la Alianza y Rusia y adoptar una estrategia de salida para Afganistán, un reto difícil en un momento en el que el apoyo de las opiniones públicas flaquea y en el que el Gobierno de Afganistán no parece poder asumir la transferencia de competencias de forma tan rápida. Sin duda, será una cumbre importante y con repercusiones para Estados Unidos y la Unión Europea.

Pero Lisboa también acoge hoy otra reunión a la que me gustaría referirme: la cumbre entre Estados Unidos y la Unión Europea.…  Seguir leyendo »

Los revolucionarios del siglo XXI al parecer aprendieron de sus predecesores del siglo XX que el problema no eran los métodos sino los ideales, de modo que se deshicieron de los ideales y conservaron los métodos. Esto explica la conducta de algunos gobiernos latinoamericanos bullangueros. El aquelarre incluye al nicaragüense Daniel Ortega, que ha invadido territorio costarricense. Con el pretexto de dragar una parte del río San Juan que separa a los dos países, su ejército tomó una porción de tierra en la margen derecha. De acuerdo a un fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, la margen derecha pertenece a Costa Rica.…  Seguir leyendo »

Acabo de leer el interesante libro de Pedro Calvo-Sotelo, uno de los ocho hijos de quien fue presidente de España en un período muy dramático de la transición, Leopoldo Calvo-Sotelo. Siempre me ha intrigado la figura de este político nada convencional, que en realidad era ingeniero de Caminos, una profesión que alienta muchas veces vocaciones humanistas. También fue ingeniero de Caminos, en ejercicio y en la docencia, mi querido y llorado amigo José Antonio Fernández Ordóñez, con quien compartí en diferentes circunstancias la conmemoración de una de las más brillantes páginas de Ortega y Gasset, su celebrada «Meditación sobre la técnica».…  Seguir leyendo »

Tengo muchas dudas sobre nuestro futuro, pero respecto al presente no me cabe ninguna. Está dominado por la ficción. Nada de ciencia ficción, no mezclemos. Ficción, a secas. Tampoco es literatura, porque eso exigiría un nivel de calidad y una cierta cualificación profesional que no se da. Lo nuestro es ficción para cándidos, que es lo que ocurre cuando alguien soporta una historia, y hace como que se la cree, por respeto, por no llamar la atención, incluso por miedo al qué dirán. Si fuéramos gente más responsable deberíamos proteger a los niños. No podremos hacer de ellos buenos ciudadanos si por un descuido caen en las redes de la ficción que hemos montado.…  Seguir leyendo »

[Leer primera parte del artículo]

Afganistán es un país de pueblos y aldeas. En las alrededor de 22.000 comunidades, los vecinos asignan los asuntos locales mediante reuniones conocidas (según las distintas regiones del país) como jirgas, shuras o ulus. Estas reuniones no constituyen propiamente hablando instituciones como tales, sino más bien acontecimientos o ceremonias y se convocan cuando alguna cuestión urgente no puede solucionarse mediante la intervención de un jefe tribal local o una figura religiosa respetada, o cuando dos o más familias muestran discrepancias. Estas reuniones son en todo caso lo más parecido en Afganistán a una democracia participativa.

Mientras la característica aldea afgana es autónoma política y económicamente, los consejos forman el estrato inferior de una especie de pirámide de legitimación.Por encima de ellos, distritos y tribus forman también asambleas, que a su vez formarán parte de una ceremonia nacional de carácter general conocida como Loya Jirga.…  Seguir leyendo »

La transición marroquí es un proceso inacabable que se inició poco después de la muerte de Hasan II (1999) y no pinta que vaya a completarse de hoy para mañana. Más parece que forma parte del ADN de la democracia imperfecta que promueve el palacio real y administra el Gobierno. En esta transición sin límites, la libertad de expresión es un derecho elástico -se estira y se encoge a voluntad del poder-, el pluralismo está en vigor con matices y la disidencia está más o menos consentida según convenga en cada momento. Palacio hace y deshace, investido de un poder arbitral y sin topes, aunque Mohamed VI aparece a ojos de la UE, en general, y de Francia y España, en particular, como un gestor de la modernidad marroquí en progresión permanente.…  Seguir leyendo »

Hoy suena casi a arqueología hablar de conciencia de clase. Pero cuando uno se plantea ciertas cuestiones de cara a las próximas elecciones entiende por qué los teóricos marxistas dedicaron tantos esfuerzos a intentar convencer a propios y extraños de que el cambio social era inevitable si los asalariados adquirían conciencia de clase. Hoy sabemos que el marxismo no era una ciencia, sino una fe, una creencia. En gran medida, un sueño de la razón que en algunos lugares alimentó monstruos. Y que, contradiciendo a la teoría, en la lucha política contemporánea quien ha demostrado tener una conciencia más clara de sus intereses no han sido los trabajadores o las clases populares, sino los potentados y los sectores más boyantes de la sociedad.…  Seguir leyendo »

Early last week, as a federal court in Washington was hearing arguments over the Obama administration’s decision to authorize the killing of an American linked to Al Qaeda, the man at the center of the case was having his own say. The same day, Nov. 8, Anwar al-Awlaki appeared in a 23-minute video that concluded: “Don’t consult anyone in killing Americans. Fighting Satan doesn’t require a religious ruling.”

The coincidental timing of the video added to the urgency of a case the judge has called “extraordinary and unique.” Unique, indeed. But in truth Mr. Awlaki is hardly significant in terms of American security.…  Seguir leyendo »

Leo Tolstoy died 100 years ago, on Nov. 20, 1910, and his name has become synonymous around the world with the greatness of Russian literature. But in Russia, Tolstoy’s philosophy — “Tolstovstvo” — with its calls for nonviolence and its free interpretations of the Gospels, still provokes fierce debate. In 1901, the Russian Orthodox Church excommunicated the writer; on the eve of this 100th anniversary of his death, the church declined appeals to reconsider.

Actually, it’s unlikely that Tolstoy would have been too upset by this: The force of his talent gave him a unique opportunity to go his own way and to celebrate life in all its manifestations.…  Seguir leyendo »

In frontier lands, religious conversion must be the domain of fiery preachers — purveyors of divine wrath who menace those of little faith with warnings of perdition — or of austere missionaries who embrace a punishing lifestyle to inspire the unenlightened. At least, so went the image in my mind.

But Sman Sleh, the province’s imam, was neither. He had soft features and an affable demeanor; he lived comfortably, though not conspicuously so. He moved to this dusty provincial capital several years ago from the country’s Muslim-minority heartland a couple of provinces over, in Kampong Cham. A successful meeting with him, I was told, would ensure me access to the region’s small, reclusive Muslim community.…  Seguir leyendo »