La luz descompuesta

El ciego sol se estrella / en las duras aristas de las armas, / llaga de luz los petos y espaldares / y flamea en las puntas de las lanzas (Manuel Machado)

Claude Monet (1840-1926): El almuerzo campestre. Fragmento central del cuadro inicial (1865-1866) París, Musée d'OrsayCuando Monet vio en el Salon des Refusés de 1863 el Almuerzo en la hierba de Manet descubrió dos cosas: el valor de la ruptura con la tradición del «gran arte» y una luz que presidía la composición y adquiría un papel protagonista. Y, dos años después, pintó su propio Almuerzo campestre. En él acentuó el papel de la luz que de manera potente ilumina la escena convirtiéndose en el elemento principal.

Treinta años más tarde el tema ya no le interesa. Busca captar la luz que se descompone en las aristas góticas de la Catedral de Rouen, y que llegará casi a la abstracción en su tardía serie de las Ninfas, obra de senectud y, sin embargo, explosión de luz y de color en el que estas plantas acuáticas son la excusa, nunca las protagonistas.


Camille Pissarro (1830-1903): Campesina cavando. Colección particularA Pissarro le interesa la atmósfera lumínica y la analiza, la fracciona, consiguiendo que la luz protagonice un tema más realista y de contenido más social que burgés. Nos referimos a su Campesina cavando, claro antecedente de las teorías puntillistas de Signac y Seurat: luz sin sombras, sombras luminosas.


El divisionismo, impulsado por Seurat, aspiraba a dotar a la pintura de una fundamentación científica al proponer que el proceso pictórico estuviera regulado por las leyes de la óptica. A partir de las teorías de Chevreul, cuyo libro Contraste simultáneo de los colores alcanzó una amplia difusión en los medios parisienses de los años ochenta del siglo XX, el divisionismo propugnó el empleo exclusivo de los colores puros y complementarios aplicados mediante pequeños toques de pincel a modo de puntos, de donde deriva la otra denominación con que se conoce dicho movimiento: puntillismo. Es aquí que este método riguroso de aplicación del color propicia la precisión de la forma, de aquella que en los cuadros impresionistas tardíos -Monet y la Catedral de Rouen y La campesina de Pissarro- se desvanecía bajo el juego de los efectos lumínicos-cromáticos. La Isla de la Grand Jatte de Seurat sintetiza el divisionismo-puntillismo.

Georges Seurat (1859-1891): Un domingo por la tarde en la isla de la Grande Jatte (1884-86). Chicago, Art Institute


Paul Cézanne (1839-1906): Las grandes bañistas (1900-06). Londres, National GalleryLas composiciones de Cézanne se basan en la geometría, convirtiéndose en claro antecedente del cubismo. Es la suya una pintura especulativa, más preocupada por los aspectos formales que por los temáticos. Su cuadro Las grandes bañistas resume su concepto pictórico en su doble sentido cromático y lumínico: modelar por medio del color. El color marca por sí mismo el claroscuro, los volúmenes y la atmósfera del cuadro. Luz y forma, color y geometría, se reordenan en un todo a la vez diseccionado y coherente.


Pablo Picasso (1881-1973): Fábrica de Horta d'Ebre (1909). San Petersburgo, Museo del ErmitagePicasso, siguiendo la lección cezanniana, nos ofrece en Fábrica de Horta d’Ebre una síntesis de geometría en la que la luz sin sombras sirve para dibujar los contornos de las construcciones. En este precubismo la realidad aún será protagonista de la representación. Sin embargo, pronto será sustituida por el resultado de una visión mental, como bien expresó el mismo Picasso: «Pinto las cosas como las pienso, no como las veo».


Juan Gris (1887-1927): Vasos, periódico y botella. Colección de Arte de TelefónicaJuan Gris analiza los objetos a través de las figuras geométricas. Descompone luz y forma para recomponerlas en una nueva realidad plástica. Es significativo para entender el carácter deductivo de su obra su afirmación: «Cézanne parte de una botella para llegar a un cilindro, mientras que yo, por el contrario, parto del cilindro para hacer la botella».


Paralelamente en el tiempo Robert Delaunay experimentará con la luz y el color en lo que Apollinaire denominará Orfismo, antecedente de la llamada abstracción geométrica. En sus series sobre la torre Eiffel intentará captar el dinamismo atmosférico. En La Torre Roja la luz se descompone en los colores del prisma y se difunde por el espacio quebrando sus falsas estructuras, por lo que el perfil de la torre de hierro, símbolo de la ciudad de París, aparece intensamente fragmentado.


Marcel Duchamp (1887-1968): Desnudo bajando la escalera (1912). Filadelfia, Philadelphia Museum of ArtLuz y movimiento se aúnan en el célebre Desnudo bajando la escalera de Marcel Duchamp. Frente al estatismo cubista aparece el dinamismo a partir de la simultaneidad de las imágenes que buscan algo deseado que no conseguido por la pintura: la captación del devenir. Este devenir que intentará conseguir el Futurismo.


Desde el Futurismo, Balla buscará alcanzar el devenir en su Chica corriendo en el balcón. Para ello combinará el análisis del color de los neoimpresionistas, la técnica puntillista y el análisis de la forma de los cubistas, poniendo especial énfasis en las líneas de fuerza y en la fusión de los objetos con su entorno. Así, su descomposición de la luz enlaza con las primeras propuestas impresionistas cerrando un ciclo corto en el tiempo, pero amplio en propuestas, análisis y resultados plásticos.